Ortega Cano regresa a los ruedos y brinda el primer toro a Rocío Jurado

El maestro, vestido de negro azabache, ha dedicado el segundo toro a su gran amigo Curro Romero

La plaza de toros de Olivenza, Badajoz, hasta la bandera, todo el mundo expectante, y los nervios a flor de piel, porque tras más de dos años de ausencia, el maestro Ortega Cano, de negro azabache, vuelve a pisar el albero vestido de luces. A su lado dos grandes amigos, Enrique Ponce, quien hace doblete ya que toreo por la mañana y por la tarde, y Antonio Ferreña siempre al quite. Apoyando al matador desde los tendidos se encontraban, la familia Ortega, los Mohedano Jurado y algunos amigos del torero como Curro Romero y Miguel Baéz "El litri". Quienes no acudieron a ver a Ortega han sido sus dos hijos Gloria y José Fernando, ya que su padre ha preferido que se quedaran en la Yerbabuena bajo el cuidado de los guardeses.

Como hemos señalado anteriormente el diestro, que aún viste medio luto, ha entrado en la Plaza luciendo un traje negro en señal de duelo por la peor cornada de su vida, la muerte de su mujer, Rocío Jurado y mirando al cielo le ha brindado el primer toro ya que ella "estará en cada una de mis faenas". En el segundo toro, que el matador ha dedicado a su íntimo amigo Curro Romero, ha conseguido alzarse con una oreja, a pesar de que el público que abarrotaba la plaza no ha parado de agitar sus pañuelos blancos pidiendo que se le concediera la segunda. Ortega, con una gran sonrisa en los labios, ha terminado, en esta segunda faena, desprendiéndose de las manoletinas, ya que la lluvia que ha caído sobre la plaza le impedía moverse con soltura sobre la arena. El maestro piensa que esta vuelta a los ruedos le ayudara a superar el vacío que ‘la más grande’ le dejo, "He sufrido mucho y esto puede ayudar a escapar de la soledad" afirmó el torero en rueda de prensa. También el matador se mostró convencido al aseverar que durante la faena sentiría el aliento de Rocío "estoy seguro de que ella estará en la plaza de Olivenza viéndome". Y es que Ortega Cano se ha preparado mucho para su vuelta, ha entrenado a conciencia, ha caminado diariamente quince kilómetros y ha cuidado su alimentación al máximo.

Momentos antes de entrar a la plaza y con el nerviosismo propio de volver a enfrentarse a un toro, Ortega ha declarado: "Estoy muy contento de estar aquí, es como volver a vivir de nuevo tras la muerte de Rocío" para añadir a continuación "Rocío es el amor de mi vida, digan lo que digan por ahí". El maestro ha dicho que no ha elegido la plaza de Olivenza por ningún motivo en concreto, "quizás porque es una feria de las primeras de la temporada" señalaba el diestro.

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