El cuerpo de Anna Nicole Smith sigue en la nevera

No hay forma de que la viuda alegre de América descanse en paz. Su muerte accidental (o eso parece) ya forma parte de un nuevo reality show de tintes macabros que algún día veremos por la tele en un melodramático serial por entregas.

La herencia tendrá que esperar
A pesar de los más de diez años que invirtió Anna Nicole Smith en llegar a una sentencia favorable sobre sus derechos a una parte de la fabulosa herencia de su ex-marido, al final "la pobre" no vio ni un solo dólar. Quizá por eso ahora nadie da un centavo por el éxito de su/s sucesor/es en el largo proceso judicial que se avecina, con los posibles beneficiarios directos o indirectos comportándose como gallinas hambrientas, profiriendo insultos y amenazas cruzadas, negando las evidencias judiciales y poniendo obstáculos para que el asunto se demore lo más posible y ganar tiempo para ofrecer entrevistas exclusivas a las televisiones privadas, que pagan al contado.
Por el momento ya son seis los candidatos a controlar la hipotética herencia: Howard K. Stern, albacea testamentario de Daniel Smith (que falleció el pasado 10 de septiembre, a la edad de veinte años, en circunstancias semejantes a las de su madre) y tutor de Daniellyn mientras el juez no decida lo contrario; el fotógrafo Larry Birkhead, que afirma ser el padre de la niña y ha solicitado una prueba de ADN, cuyo resultado no conoceremos como mínimo hasta la próxima semana; la madre de Anna Nicole, Vergie Arthur, que a pesar de la nula relación que mantenía con su hija es legalmente la mejor posicionada, sobre todo si el testamento hecho público el pasado viernes carece de validez al no haber sido presentado ante un tribunal, como afirman sus abogados; un guardaespaldas llamado Alex Denk, adicto al sexo según sus palabras; y el sorprendido padre de Daniel y primer marido de Anna Nicole, Billy Wayne Smith, que de confirmar la prueba del ADN que ninguno es padre de Dannyelyn podría llegar a optar a parte del pastel por la vía del efecto rebote.


El testamento de una extraña
Ese testamento que la modelo redactó hace cinco años ha venido a liar todavía más una historia que John C. Mayoue, uno de los abogados más prestigiosos del país y flamante defensor, entre otras estrellas, de Jane Fonda y Renée Zeellweger con motivo de sus separaciones, ve muy comleja: "No hay un sólo abogado en este país que haya lidiado con un caso como éste".
"He omitido intencionadamente -disponía Anna Nicole en su testamento de 2001- proveer para mi esposo y otros herederos, incluyendo futuros esposos e hijos y otros descendientes que ahora viven y aquellos que nazcan después o sean adoptados". Si esta cláusula es válida, significa sobre todo dos cosas: primero que el único heredero universal es Daniel y en su ausencia sus descendientes directos: la abuela y el padre; y segundo que Dannielyn está excluida del testamento al no haberlo actualizado a raíz de su nacimiento.
Los amigos de Anna Nicole Smith aseguran que todo se debe a un despiste o a una falta de tiempo; ¿pero cómo explican entonces que se tomase la molestia de acudir al notario para reconocer a Howard K. Stern como padre legal de Dannielyn? La hipótesis del suicidio, apoyada en un informe psiquiátrico confidencial en manos del juzgado pero descartada en principio por el forense, que ha establecido que la muerte se produjo "por asfixia tras una ingesta masiva de calmantes y morfina", ¿tomaría cuerpo si valoramos este comportamiento como impropio de una madre en su sano juicio? Y el más difícil todavía: si Howard K. Stern es el responsable directo de la muerte de Daniel, como ha llegado a afirmar la hermanastra de Anna Nicole, ¿cómo explicar el desliz del abogado al no forzarla a incluir a su hija recién nacida en el extraño testamento?

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