La extraña herencia de Anna Nicole Smith

Una maldición parece haber perseguido a esta sex-symbol que soñó con ser la nueva Marilyn Monroe y llegó a casarse con un millonario. Tras una vida de excesos marcada por la desaparición de muchos de sus familiares, su muerte entre sábanas blancas y frascos de medicamentos vacíos parece escrita por guionista de cine negro

Lo único natural en la agitada existencia de Anna Nicole Smith habría sido su muerte accidental, ocurrida el pasado 8 de febrero a la puerta de un hospital de Florida después de haber sido descubierta por su enfermera en la habitación del hotel-casino Seminole Hard Rock de Hollywood -no confundir con el Hollywood de las estrellas-, inconsciente y con síntomas de haber sufrido un colapso. Lo que para el médico forense parecía un simple cruce fatal de antidepresesivos con la medicación que estaba tomando a raíz de su última operación de cirugía estética, se convirtió enseguida en un galimatías del que participaban al menos diez tipos de medicamentos, entre antidepresivos, antinflamatorios, barbitúricos y antibióticos cruzados con morfina. La presencia del opiáceo en sus venas cambiaba el rumbo de la investigación y las autoridades decidieron aplazar el entierro hasta que se estableciera la causa exacta de su muerte: los análisis químicos pueden demorarse hasta cinco semanas.
Pero este no es el único motivo que obligaba a retrasar temporalmente el entierro de Anna Nicole. Las pruebas de ADN que ordenó el juez para identificar al verdadero padre de la única hija de la modelo, Dannielynn Hope, que con sólo cinco meses de edad puede llegar a heredar en breve la fortuna fabulosa de su tercer marido, el magnate del petróleo J. Howard Marshal II, ya están en manos del tribunal y, una vez levantada la prohibición de enterrarla, ahora sólo faltaría fijar una fecha y un lugar. Hasta ese momento, su cuerpo va a permanecer embalsamado en el depósito y todo hace suponer que cumplir con su última voluntad de ser enterrada junto a la tumba de Marilyn, en el Westwood Memorial Park de Los Ángeles, no va a ser tan sencillo. La madre de Anna Nicole, Virgie Arthtur, quiere llevarse sus restos a Texas, donde nació la modelo, mientras que su última pareja, el abogado Howard K. Stern desea que el cuerpo se quede en las Bahamas.


A falta de presuntos culpables…
Todo son especulaciones en torno a las coincidencias entre las circunstancias de las muertes de Anna Nicole y de su hijo Daniel, fallecido el pasado 10 de septiembre de sobredosis con sólo veinte años, tras haber ingerido una combinación fatal de metadona con dos antidepresivos incompatibles con el sustituto de la heroína, cuando visitaba a su madre en el hospital sólo tres días después del nacimiento de Danniellyn. Howard K. Stern, abogado y supuesto marido de la ex-playmate a raíz de una boda fantasma celebrada durante un crucero por las Bahamas que realizaron sólo 18 días después de la muerte de Daniel, no deja de insistir en que las cosas entre ellos "rodaban a la perfección" y que su compañera sentimental no ingirió sustancia ilegal alguna: "Nos acompañaba una enfermera porque ella estaba algo delicada de salud, tenía fiebre y padecía un proceso infeccioso".
Su versión parece verosímil, sobre todo si es cierto que la boda oficial de la pareja se iba a producir en breve, "el próximo 27 de febrero", como asegura la hermana del novio-abogado, Bonnie Stern, que ha asegurado que "las defensas de Anna estaban muy mermadas". La confirmación de la existencia de esa doble intervención de cirugía estética a la que se habría sometido recientemente para "reparar uno de sus implantes mamarios" explicaría la presencia de las medicinas en la habitación del hotel. ¿Pero un simple proceso infeccioso justifica la presencia de morfina en el frigorífico? Jackie Hatten, una de las mejores amigas de Anna Nicole, no comparte esta versión y asegura que sus problemas con las drogas venían de lejos y que "últimamente consumía Valium y morfina para combatir un insomnio crónico que la hacía muy desdichada".

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