En Navidad, camino al bienestar

Preparándonos a los brindis navideños y de fin de año, volvemos a pedir nuevamente salud, dinero y amor. Y la felicidad, ¿se puede comprar esta Navidad?

Por Leticia Brando (*)

Sumidos en un mundo materialista que privilegia el tener al ser, los hombres y mujeres llegan a las fiestas navideñas con una agenda colmada de compras, compromisos, obligaciones y con ciertas expectativas ante el amor. Tanto ellos como ellas no dejan de rogarle a Papá Noel que traiga paz, salud, dinero y por supuesto, amor.

Muchos famosos que suelen aparecer en las páginas de http://hola.parship.es han aprovechado el año con intensidad. ¿Quién iba a decir hace un año que Angelina Jolie tendría una hija con Brad Pitt y que él la acompañaría en todas sus acciones solidarias? ¿O que Cameron Diaz consolidaría su relación con Justin Timberlake? ¿O que la modelo Heidi Klum formara una pareja tan estable junto al cantante Seal?

También muchos usuarios de PARSHIP.es como Maria y José, Eva y Carlos, Rodolfo y Esther, Karina y René, Guadalupe y Frank, Miguel y Ewa, hacen proyectos juntos. Pero mientras tanto, la Navidad suele ser la ocasión ideal para reflexionar sobre el tiempo emocional.

Las personas más relajadas se plantean esta época como un buen momento para la reflexión y para disfrutar de la familia. Las compras de los regalos se alternan con los compromisos de fin de año y las cenas laborales. Entre tantas compras y tanta imposición a ser buenos y caritativos, surgen diversos planteamientos. ¿Es necesario comprometerse a tantas comidas y cenas si no apetece? ¿Qué es lo que verdaderamente se busca esta Navidad? ¿Cuesta la idea de reencontrarse con esa familia tan temida?

Sería mejor evitar las especulaciones sobre la Nochevieja y el Fin de año y programarse en positivo para el nuevo año. Para ello, nada mejor que reemplazar aquello que parece malo por algo que se proyecta como muy bueno.

Hacia una Navidad feliz
De esta manera, los solteros y solteras pueden pensar que en el reencuentro con la familia, lo que menos hay que tener en cuenta son las supuestas presiones que tendremos de ellos sobre la ausencia de pareja. Mejor pensar que es una oportunidad de estar más tiempo con los padres, hermanos, primos, y esos familiares a los que se aprecia pero que no se puede estar mucho tiempo en el resto del año.

Otro reemplazo posible es dejar de esperar un regalo grandioso ni agobiarse por gastos y compras desmedidas a diversas personas. Mejor pensar que es lo que nos gustaría recibir esta Navidad y estos Reyes, pero que no sea necesariamente material. Puede ser ese "te quiero" que aún no hemos dicho o ese beso que no hemos aún dado.

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