María José Campanario, orgullosa premamá

La esposa de Jesulín de Ubrique ultima los preparativos de su nueva casa

Redecora su vida. María José Campanario en unos meses ampliará la familia, su marido prepara su retirada de los ruedos y ella ultima los preparativos de su nueva casa. Muchos cambios se avecinan en su vida. Y el más evidente es por ahora el de su figura. La mujer de Jesulín de Ubrique, que dará a luz a finales de marzo, ya luce —muy orgullosa— perfil de embarazada. La pareja ya sabe que el bebé que espera será un niño, tal y como querían, y ahora les queda elegir nombre. Uno de los candidatos favoritos es Jesús, por aquello de la tradición familiar, pero comienza a tomar posiciones Alejandro, que es el preferido de la pequeña Julia. Eso en cuanto al nombre, que es lo normal. Lo que ya se sale de lo habitual es pensar en la profesión del neófito.

Entre Jesús y Alejandro
Mientras que el diestro quiere que la saga familiar —que él ha inagurado— tenga continuidad en su hijo, María José espera que firme documentos en un despacho. Digamos que ya ha tenido bastante miedo en el cuerpo con la profesión de su marido como para vivirlo en su hijo. Por cierto, que los malos ratos a las cinco de la tarde tienen los días contados, ya que Jesulín de Ubrique tras la próxima temporada se convertirá en Jesús Janeiro al cortarse la coleta y colgar el capote. Y mientras planean lo que será su nueva vida, hacen lo propio con el que será su nuevo hogar en Jerez. La casa está prácticamente terminada y, según comentó María José, ya tiene encargada la cocina, las habitaciones de los niños y sólo le falta el salón. Según lo previsto, en enero podrán estrenar año nuevo y vida nueva en su nueva casa. Entre tanto, la pareja y su pequeña Julia viven en casa de Humberto Janeiro (el hermano, no el padre). Se trata de un piso que muy amablemente les ha cedido hasta que terminen las obras de su nuevo hogar, en un gesto que pone fin a los más y los menos que pudieran tener los hermanos.

La caja de los truenos
Pero «Ambiciones» es de todo menos una balsa de aceite, y cuando se cierra un frente aparece otro. Parece ser que ahora los problemas familiares se centran en Víctor, hasta ahora el más discreto de los miembros del clan. El pequeño de los hermanos sorprendió con unas declaraciones televisivas en las que se quejaba en público de que su hermano no le hubiera dado la alternativa y dejó patente su malestar por el hecho de que tampoco se encuentre en la confirmación de la alternativa. Asimismo, aseguró que es un tema por el que nunca ha pedido explicaciones a su hermano y que no se atreve ni a planteárselo, porque, «¿y si no me gusta lo que me responde?». A este respecto, María José quiso dar su versión de los hechos manifestando que su marido apoya a Víctor en todo y que si no le dio la alternativa fue porque en aquel momento se encontraba retirado de los toros. En definitiva, que la caja de los truenos vuelve a estar a bierta en «Ambiciones». Como siempre.

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