Ronna Keith, viuda del doctor Iglesias Puga, nos presenta a su hija, Ruth

Vuestra historia es tema para una novela, para una película ¿no crees? Una mujer que se casa con un señor cuarenta y ocho años mayor que ella no se ve todos los días.
-Vistas así las cosas, claro que es un tema de película por lo insólito. Al menos, yo no he conocido nunca un caso como el nuestro. Pero lo verdaderamente importante es que la nuestra ha sido una historia muy bonita. Yo me siento muy afortunada por haber podido vivir la historia de amor que he vivido. Y tengo al seguridad de que hubo un señor, un hombre, que me quiso con locura. Es de eso de lo que estoy orgullosa. Me he sentido enormemente querida por mi marido. Y quiero añadir que, por supuesto, también yo quise al doctor con locura. Creo que supe corresponderle.
¿Qué les contarás a tus hijos de su padre cuando sean mayores?
-Ya tengo unas ganas locas de que sea mayores para hablarles del doctor. ¡Tantas cosas les contaré! Cosas que me gustaría decirles ya. Se las contaré para que entiendan y comprendan de verdad muestra verdadera historia de amor y cómo era su padre. Por otra parte, estoy convencida de que me pasaré toda la vida repitiéndole como un latiguillo a cada uno: "Es que tu padre hubiera dicho", "es que a tu padre le hubiera gustado", "es que tu padre decía....".
¿Crees en el destino?
-Creo en el destino y en la providencia, es decir, en la mano de Dios. Por eso estoy convencida de que lo nuestro -nuestra historia- estaba de Dios que fuera así.
¿Y la idea de tener hijos de quien partió?
-De mí, eso está claro. Me importaba más tener hijos que casarme. Alguien dirá que es una barbaridad pero pensaba así. El doctor, sin embargo, en un principio no estaba muy decidido y tardé un poco en convencerle. No es que le diera miedo ser de nuevo padre pero él sabía que, pro ley de vida, no iba a poder disfrutar de un hijo y de cuidarlo todo el tiempo que desearía. Sin embargo, tras nacer Jaime y viendo que todo había salido bien, nos dimos cuenta de que habíamos hecho mal al esperar tanto tiempo. Por eso, tras ser dada de alta, decidimos que había que tener otro bebé. Volviendo a lo de la boda, tengo que decir que mi marido demostró una vez más que era más inteligente que yo y por eso veía necesario dar el paso...por mi seguridad porque, aunque decía y repetía que no se iba a morir nunca, en el fondo estaba muy preocupado por mí, mucho más joven que él, y por mi futuro.
Además de criar a tus hijos, que te va a llevar mucho tiempo al estar sola ¿tienes algún proyecto para cuando empiecen a ir al colegio?
-Me gustaría ejercer mi carrera de Filología Hispánica. En concreto, trabajando en algún tipo de servicio social. Aquí, en Jacksonville, hay mucha gente de habla hispana y creo que podría desarrollar entre ellos una labor importante de tipo social.

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