Genoveva Casanova y sus mellizos, Luis y Amina, jornada de sol y playa

El sol luce para los condes de Salvatierra. Y no sólo el sol, siempre codiciado, de la playa santanderina del Sardinero, sino ese otro sol que les ilumina con fuerza: el de pareja unida y compenetrada, ansiosa por disfrutar de la infancia de sus hijos. Y es que, aunque parezca que fue ayer, Amina y Luis, los mellizos del matrimonio, ya han cumplido cinco años y crecen felices a la sombra siempre atenta de sus padres. Los pequeños, muy conscientes de cuanto sucede a su alrededor, se han convertido estos días en Santander en los más entusiastas seguidores de la carrera deportiva de su padre, durante el LXX Concurso Internacional de Saltos. Además, con su simpatía y desbordante vitalidad, lograron encandilar a todos los asistentes a la prestigiosa prueba hípica.

Y entre salto y salto se vio a Cayetano Martínez de Irujo y Genoveva Casanova más unidos que nunca, intercambiando en público numerosos gestos de cariño y complicidad. Y es que, en apenas tres meses, la pareja cumplirá un año desde que se dieron el «sí, quiero» (el pasado 15 de octubre, en Sevilla). Pero si las tardes estaban dedicadas a la hípica, algunas mañanas, mientras el conde de Salvatierra entrenaba para las diferentes pruebas, Genoveva Casanova disfrutaba del sol y la playa en tierras de Cantabria junto a sus dos hijos. Castillos de arena, juegos en la orilla y algún que otro chapuzón completaban las mañanas de los niños y la condesa de Salvatierra, quien, por cierto, lució una espectacular figura y realzó su natural moreno con un biquini blanco.

Su hija, Amina, no quiso ser menos y eligió para su jornada playera un biquini del mismo color que su madre. Luis, como muestran las fotografías de este reportaje,«ejerció» de ingeniero y siguió muy de cerca la evolución del castillo de arena que, en familia, habían construido. Aún queda mucho para que el verano toque a su fin. Al parecer, mientras Cayetano Martínez de Irujo sigue concentrado, en plena temporada, Genoveva visitará quince días su país, México, acompañada por sus hijos. Pero, por ahora, Santander les ha encandilado. Y ellos a todos cuantos les vieron como radiante familia.

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