Las mujeres de los futbolistas ingleses revolucionan el Mundial

La sensación de Baden Baden, el lugar de concentración de la selección inglesa durante el Mundial de Fútbol de Alemania, no son los futbolistas británicos, con David Beckham a la cabeza, sino sus mujeres y novias que han revolucionado la pequeña localidad germana y han ‘tomado’ las boutiques, restaurantes y clubes más selectos.

Victoria Beckham es la capitana de esta selección no oficial que ocupa tantas páginas en los tabloides como sus parejas y su mejor amiga en la selección es Cheryl Tweedy, vocalista del grupo musical Girls aloud y prometida del jugador Ashley Cole. El equipo de las féminas tiene incluso nombre, les han apodado WAG, las siglas de Wives and Girlfriends, es decir esposas y novias, y son portada día si y día también de la prensa de su país. Se pasean juntas, les encantan que les vean y no tienen miras a la hora de dejar la tarjeta de crédito echando humo.

Compras sin fin
Los propietarios de las tiendas de las firmas más selectas de Baden Baden están encantados y no es para menos. En su primera incursión Victoria y sus chicas se dejaron cerca de 10.000 euros en poco más de una hora. Eso sólo fue el primer día porque las compras en grupo son su ocupación favorita cuando luce el sol. Fendi, Prada, Gucci y Dior son sus diseñadores preferidos aunque ahora que ya se saben de memoria las tiendas exclusivas y tienen gafas de sol y zapatos para cambiar a diario algunas de ellas (sin Victoria Beckham) también se han acercado a H&M.

Cenas y fiestas
Las WAG celebran cada una de las victorias de sus chicos. Mientras ellos se tienen que conformar con las cenas de equipo en el hotel, ellas queman la noche en Baden Baden. Coleen McLoughlin, prometida de Wayne Rooney, es la más marchosa. Sus bailes sobre la mesa son muy populares en Baden Baden. Un ejemplo fue la noche que Inglaterra venció a Paraguay, para celebrar el triunfo, diez de las chicas, entre ellas Coleen, estuvieron en una sala de fiestas cuya cuenta final fue de 643 euros en champán, chupitos de vodka y Red Bull.

Extensiones y autobronceadores
Ayer mismo Victoria Beckham viajó a Londres con un único motivo, visitar al estilista Angelo Georghiou para renovar sus extensiones. "Dos días antes - ha contado el peluquero- me llamó preguntándome si podíamos ir a Alemania a cambiar sus extensiones. Al final, vino a Londres". Victoria reemplazó todas sus extensiones por unos 2000 euros y regresó a Baden Baden.

Claro que ella no es la única caprichosa con su cabellera en las WAG. Toni Poole, novia de John Terry y Michaela Henderson, novia de Stewart Downing lucen igualmente largas melenas con la diferencia de que se conforman con cuidar sus extensiones con los peluqueros del lujoso hotel en el que se alojan todas ellas, el Brenner’s Park Hotel, a razón de 1.500 euros la noche.

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