Ronna Keitt, viuda del doctor Iglesias: 'Nunca supo que la esperábamos una niña'

—Ahora, y dado que era su deseo, le pondrás tu nombre a la hija que esperas,¿no?
Pues...no. No lo sé. Bueno, es un secreto. Pero lo más seguro es que no le ponga Ronna. Nosotros, cuando me quedé embarazada por segunda vez, como era muy reciente, no habíamos hablado del tema de la elección del nombre.
—¿Y por qué le pusisteis Jaime (Jaime Natanael) al niño?
Porque es el nombre de mi padre. No podíamos ponerle Julio porque ya hay muchos en la familia. Además, dos hermanos con el mismo nombre no es normal, no puede ser. Entonces dije: Pues un nombre de mi familia: el de mi padre, ya que no tengo hermanos varones.
—Huelga, sin duda, decir que el doctor ha sido el hombre que ha marcado tu vida,¿no?
Por supuesto. Es el hombre con el que más tiempo he estado y el hombre que llenó y marcó mi vida. O, en otras palabras: ha sido, indudablemente, el hombre de mi vida.
—¿Cómo vas a afrontar ahora el futuro?
Soy joven y tengo proyectos, pero ahora mi plato está muy lleno: tengo que seguir criando a mi hijo, tengo que dar a luz a mi niña y sacar a los dos adelante. Por lo tanto, no puedo detenerme a pensar en ninguna otra cosa. Lo que sí quiero es volver a España, donde tengo muchas cosas que hacer. Hemos pasado allí muchos años.
—¿Qué consejos recuerdas del doctor?
Especialmente los que se refieren a los niños. El doctor tenía el deseo de que Jaime se educara en España, pensaba que viviría mejor allí.
—¿Qué aprendiste del doctor en todos estos años?
Muchísimas cosas. Y, sobre todo, a su lado he madurado mucho. Pero lo que más destacaría es que a Julio yo le admiraba profundamente. Soy de quienes creen que para querer a una persona antes que nada hay que admirarla.
Concretamente, ¿en qué cosas le admirabas?
En su rapidez mental. Era muy ágil mentalmente; muy perceptivo, muy perspicaz, muy de tomar decisiones, muy práctico, sabía afrontar rápidamente las cosas...Si se le presentaba un problema no se quedaba parado ni esperando a que alguien se lo solucionara: iba siempre al ataque, tomaba siempre la iniciativa. Por otra parte, controlaba muy bien todas las situaciones. Por otra parte, era una persona muy intuitiva.
—¿Qué te ha dado tu marido?
Paz, tranquilidad y mucha protección. Yo diría que me cuidaba mucho.

Más sobre: