Numerosos rostros conocidos asisten a la boda del presidente de Ferrovial

La iglesia de la Asunción de Chinchón fue el sábado escenario del enlace del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, y Astrid Gil Casares, que se dieron el ‘sí quiero’ tras dos años de discreta relación. La novia, que llegó del brazo de su padre y padrino, Santiago Gil Casares, llevó un diseño de Manuel Mota para Pronovias, confeccionado en gasa de seda natural "abambulada", acompañado de un velo de tul de más de cuatro metros de largo.

El novio, que es viudo y tiene tres hijos, entró en la iglesia acompañado por su madre y madrina, Ana María Calvo Sotelo, ante la atenta mirada de los cerca de doscientos invitados que asistieron a la ceremonia religiosa. Este número aumentó hasta superar las ochocientos personalidades, que se trasladaron a la finca "Encomienda de la Losilla" para disfrutar del banquete. En el recinto, propiedad de Joao del Espirito Santo, se celebró además el baile que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.

Un regalo solidario
Numerosas caras de la vida social y económica española se trasladaron a la localidad madrileña para participar de la felicidad de los contrayentes. Allí estaban Kyril de Bulgaria y Rosario Nadal, José María Bergareche, vicepresidente y consejero delegado de Vocento, con su esposa, los marqueses de Isasi, Isabel Sartorius y Mar Flores, con su esposo Javier Merino. Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid, Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, Eugenia Martínez de Irujo, que fue con su hermano Fernando, y Miguel Boyer e Isabel Preysler también estaban entre los invitados. Todos ellos se unieron, sin duda, a la iniciativa de los novios que, como regalo, eligieron tres ONG's para que cada uno pudiera hacer su aportación.

Rafael del Pino, la segunda fortuna de España después de Amancio Ortega, preside actualmente el Grupo Ferrovial, mientras que la novia, Astrid Gil Casares, licenciada en económicas, ha trabajado en la banca Rochild de París y JP Morgan de Madrid.

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