Rocío se va recuperando poco a poco, en casa, rodeada por su familia y con contadas visitas de amigos. Los que no se separan de su lado son los suyos, su marido, José Ortega Cano, sus hija mayor, Rocío Carrasco, sus hermanos, Amador y Gloria, además de sus cuñados, tanto los cónyuges de sus hermanos como los hermanos de su marido.

Y aunque Rocío continúa pasito a pasito todavía no podrá ir a rezar ante la Virgen de Regla, en su querida Chipiona, como era su deseo. Su marido comentaba la semana pasada que el viaje podría realizarse el pasado martes día nueve y su visita a la finca Yerbabuena se entendió como que se presencia era necesaria para hacer los preparativos antes de que llegara Rocío.

Al final no ha podido ser. Será más adelante porque la cantante no se encontraba estos días con la fuerza que requiere para hacer este viaje. El mismo amigo que les prestó el avión privado en el que volvieron de Houston ha vuelto a poner a su disposición este avión para que la familia viaje más tranquilamente. Así, Rocío viajaría a Jerez de la Frontera y desde allí podría decidir si ir primero a la finca a recobrarse del viaje y visitar después la Virgen o ir directamente a Chipiona a rezar ante la Santa Madre.

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