La casa que Raquel Mosquera y Tony Anikpe se estaban construyendo en Nigeria era todo un misterio

La casa que Raquel Mosquera y Tony Anikpe se estaban construyendo en Nigeria era todo un misterio... hasta ahora. Tony ha estado tres semanas en su país, ultimando todos los retoques del chalé que consideran su segunda residencia, que está compuesto por dos viviendas, una principal, de dos alturas, y otra de invitados, con un total de quinientos metros cuadrados, construidas en una parcela de dos mil metros cuadrados. En esta entrevista descubrimos a un Tony feliz por reencontrarse con su mujer y su hija, a las que adora, y contento por haber hecho realidad su sueño de juventud y, por fin, tener una casa en su pueblo para disfrutarla con su familia. —Tony, ¿cómo te encuentras? Estoy bien. Me considero una persona feliz. —Se sigue cuestionando tu matrimonio y se especula con que os vais a separar. ¿Qué me puedes decir al respecto? No existe ninguna crisis entre mi mujer y yo. Nuestra relación es muy buena y no sé de dónde salen tantos rumores. —Acabas de regresar de tu tierra, en un viaje que ha durado tres semanas. ¿Has visto muy cambiada a tu hija, Raquel? Los bebés de esta edad cambian a diario, y, como bien dices, he estado tres semanas fuera y en ese tiempo ha crecido mucho. La he encontrado muy grande y está preciosa. —¿Es cierto que quieres llevarte a tu mujer e hija a Nigeria? Me encantaría llevarlas pronto, pero todavía no puede ser. La niña es muy pequeña y hasta que no cumpla los nueve meses no se le pueden poner las vacunas que necesita para entrar en mi país. —¿Cómo van las obras de vuestra casa en Nigeria? Las obras ya se han terminado. Sólo queda la decoración interior, y para eso quiero que esté mi mujer allí y le dé su toque personal. —¿Cuántos metros tiene el chalé? La parcela es de unos dos mil metros cuadrados, y las viviendas tienen en torno a quinientos metros. —¿Por qué la habéis dividido en dos edificios? El principal tiene dos plantas, y el de los invitados, una. Queremos que quien venga a vernos, o a pasar unos días con nosotros, tenga su propia independencia. —¿Al construirte una casa en tu pueblo se ha realizado un sueño en tu vida? Me considero un hombre afortunado. Soñé con Raquel y me casé con ella. Con ella he formado una familia al tener a nuestra hija, Raquel, y mi sueño de juventud, que era una casa propia en mi pueblo, se ha realizado también. Sólo queda el disfrutarla con ellas, y eso espero empezar a realizarlo en este año. Nuestra residencia está en Madrid y la casa de Nigeria es nuestra segunda residencia, en donde pasaremos temporadas.

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