Las imágenes del chalé que Tony Anikpe y Raquel Mosquera se han construido en Nigeria

—Tu mujer conoce la casa por fotos, ya que desde que se empezó a construir, ella no ha ido a Nigeria. Sobre el papel, ¿qué le ha parecido?
Le gustaba cuando yo le contaba cómo estaba quedando y lo que se iba haciendo, y ahora que la ha visto en fotografías y terminada, le ha encantado.
—¿Está ilusionada por conocerla físicamente?
Está deseando ir a verla y liarse con la decoración, pero, como te he dicho, hay que esperar unos meses hasta que podamos viajar los tres.
—¿Ya la has inaugurado?
Ahora ya se puede vivir en ella, pero es la casa de mi familia, y mi familia somos Raquel, nuestra hija y yo. Y hasta que no estemos los tres bajo su techo, no se considerará inaugurada.
—¿Cómo se encuentra tu mujer?
Raquel es una mujer fuerte y yo la veo muy bien.
—¿Sigue yendo Raquel todos los lunes a revisión médica?
Sí, va todas las semanas a la revisión, y los médicos dicen que va muy bien el tratamiento y que, por supuesto, puede hacer su vida normal.
—¿Cómo está la relación con su familia?
Me vas a disculpar, pero de ese tema prefiero no hablar. Prefiero no hacer ningún comentario al respecto.
—Ya para terminar. ¿Sois felices?
Somos muy felices. La base de nuestra familia es el amor.

Recientemente, Raquel Mosquera retornaba a su rutina habitual después de permanecer más de un mes hospitalizada en el centro médico López Ibor. A pesar de no haber recibido el alta definitiva, como dice su propio esposo, prosigue en tratamiento ambulatorio, llevando una vida completamente normal. Pasea con su hija aprovechando el buen tiempo reinante y acude al gimnasio con la niña, la cual, mientras su madre se ejercita, se queda en la guardería del centro deportivo. Raquel también visita cada día su peluquería para supervisar personalmente la marcha de su negocio.

La sonrisa parece haber vuelto al rostro de Raquel después de pasar unas duras semanas, primero por sus problemas de salud y después por las disputas familiares que se desataron por la custodia de la pequeña Raquel. Desde que saliera de la clínica se ha mantenido en silencio y se ha consagrado al cuidado de su hija y a recuperarse. Poco se ha dejado ver en público, tan sólo hace unas semanas acudió al tanatorio de La Paz para dar el pésame a la familia de Rocío Dúrcal, aunque en aquella ocasión, como en el último mes, no ha querido hacer ningún comentario. Ahora, Raquel espera poder ir pronto a Nigeria para ver su nueva casa.

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