Fernando Alonso y Raquel del Rosario, romántica escapada a Miami

En brazos de Morfeo, o, mejor dicho, de Raquel, que en su caso es lo mismo, Fernando Alonso vive su sueño hecho realidad, que para él tiene un nombre: El Sueño de Morfeo. Su historia de amor con la vocalista del grupo se consolida, y eso se une a la impresionante trayectoria que está firmando en la Fórmula 1.Sin miedo a despertar —porque valor le sobra —, el asturiano se crece con sus victorias profesionales y personales. El campeón ha comenzado la temporada haciendo lo que mejor sabe hacer: ganar. Victoria tras victoria, ha conseguido una holgada y cómoda diferencia. Pero algo ha cambiado en sus celebraciones. Después de contar con los dedos de una mano (luego le hicieron falta las dos) sus triunfos cada vez que cruzaba la línea de meta, ahora utiliza un código secreto que nadie ha sido capaz de descifrar: los «pajaritos». Durante su estancia en Miami con su novia, Raquel del Rosario, Fernando se relajó, charló animadamente y desbordó cariño. En un momento dado, cuando se pensaba que la intimidad de la pareja estaba asegurada, repitió ese código secreto, que nos desvela la clave: una dedicatoria secreta a su novia. Si Raúl se besa el anillo de boda, pues Fernando hace los «pajaritos». Y ese gesto tan característico —y cómico — se lo hace, supuestamente, a su novia como un guiño cada vez que sube al podio, sin miedo al ridículo. En la terraza en la que compartieron refresco y hamburguesa, Alonso volvió a poner las manos sobre su cabeza para repetir el curioso gesto, ante la cara divertida de Raquel.

La primera vez que lo hizo se dijo que tenía que ver con los recuerdos de su infancia y de la serie sudamericana «El chavo del ocho». A sus «pajaritos» les atribuyeron después más significados, y se dijo que el asturiano lo hacía para decir: «Ahora que hablen...», para los que han «piado» mucho sobre sus dotes como piloto. Incluso se llegó a hablar de María Jesús, su acordeón y sus pajaritos (cosa harto improbable, teniendo en cuenta los veinticuatro años del campeón y que le queda un poco lejos). Lo que sí es cierto es que Raquel le ha acompañado a sus primeras carreras y que la dedicatoria tenía mucho que ver con ella. La cantante ha aprovechado unos meses de descanso antes de comenzar la conquista de América —y que llevará a su grupo a Puerto Rico, Argentina y Chile, entre otros países — para viajar con su novio a Miami, que se ha convertido en su particular París. Cuando comenzaron su relación —de hecho, las primeras imágenes de la pareja fueron tomadas allí —, hicieron una escapada a esta ciudad. Y le han cogido el gusto. En cuanto han visto un hueco en sus respectivas —y complicadas — agendas, han puesto rumbo a Florida, donde han vivido su adelanto de las vacaciones de Semana Santa.

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