Rocío Jurado pasa los primeros días en su casa rodeada por toda su familia

La esperada noticia se ha producido: la artista ha salido de la Clínica Montepríncipe alrededor de las 20:00 de la tarde. La chipionera ha abandonado el centro hospitalario en su propio coche, a cara descubierta, con el pelo recogido y unas gafas de sol. El automóvil iba conducido por un chófer y en el asiento de atrás acompañaba a su esposa, José Ortega Cano, que apenas se ha separado su mujer desde que hace dos semanas regresaran a España, y la hija mayor de la cantante, Rocío Carrasco. Rocío Jurado, muy delgada, pero sonriente, ha saludado a todos los medios de comunicación y las numerosas personas que se habían congregado a las puertas del Hospital esperando el momento en el que La más grande saliera del centro médico. Rocío, maquillada y vestida con un conjunto en tonos salmón, hizo detener el vehículo a las puertas del hospital, incluso, bajó la ventanilla para coger unas flores que le ofrecían. Metros detrás, en un coche distinto, iba Fidel Albiac, novio de Rocío Carrasco, acompañado de dos enfermeras de la clínica que atenderán en todo momento a la artista en su domicilio de La Moraleja.

Informe médico de alta
La artista ha vuelto a su domicilio para proseguir allí su tratamiento. El informe médico de alta, hecho público esta misma tarde, apunta que la mejoría de su estado general y la neutralización de la crisis hepática aguda que se había producido el pasado jueves permitían el alta médica.

Rocio Carrasco: 'Estamos todos muy contentos'
La expectación suscitada por la salida de Rocío del hospital se repetía, minutos más tarde, frenta a las puertas de la casa de la artista en la urbanización La Moraleja. Allí, Amador Mohedano, hermano de la chipionera, comentaba desde el mismo coche en el que abandonaba la residencia lo feliz que se encontraban todos por la vuelta a casa "después de tres meses en el hospital". De igual forma se expresaba Rocío Carrasco, que atendió a los numerosos medios congregados parándose a las puertes de la residencia. Allí, visiblemente cansada por la tensión vivida durante todo este tiempo, Rocío Carrasco agradeció, "en nombre de mi madre, todos los apoyos recibidos".

Después de los malos momentos vividos en Houston y del difícil regreso a nuestro país, Rocío ya ha vuelto a casa, a estas horas ya está en su domicilio madrileño y, si todo va bien, quizás, un poco más adelante podría marcharse a su finca sevillana de Yerbabuena como algunos familiares muy allegados han comentado que sería su deseo.

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