Fernando Alonso viajó a Canarias para conocer a los padres de su novia

A toda velocidad. La vida de Fernando Alonso no podía ir de otra manera. Hace tan sólo dos meses que comenzó su relación con Raquel del Rosario y ya está metido en su familia como uno más. El encuentro entre el piloto y los padres de la cantante lo propiciaron estas Navidades. El campeón viajó con su novia desde Oviedo, donde tiene fijada su residencia, a Gran Canaria, la tierra natal de la solista de El Sueño de Morfeo, para conocer a los que podrían ser sus futuros suegros. Aunque Alonso nunca ha querido hablar de su relación con la cantante, no hay más que remitirse a los hechos para ver que la relación avanza con paso firme. Es decir, que el joven se presente ante los padres de su novia sólo se puede interpretar de una forma: la cosa va en serio. De hecho, Fernando se hospedó en la casa que tienen cerca de Las Palmas los padres de la cantante. Teniendo en cuenta la fama del piloto, la visita se convirtió en toda una revolución. La pareja salió a pasear y almorzar a un céntrico restaurante y no pasaron precisamente inadvertidos.

Pese a sus intentos de discreción, cada vez que el «rey de la Fórmula 1» sale a la calle se convierte en el centro de atención. Vestidos con ropa informal, la pareja se dirigió junto a la hermana de la cantante, Marta, a un asador cercano, donde no pararon de recibir felicitaciones y parabienes. Incluso el coche que llevaba —un Opel Astra, en vez de su tradicional Renault — provocó los comentarios de los vecinos que se cruzaban a su paso. Pero la anécdota de la jornada fue otra. En uno de los trayectos que realizaron, Raquel decidió ponerse al volante del vehículo. Pero el asturiano neutralizó la maniobra de su novia de intentar conducir y dejó claro, entre risas, que tanto fuera como dentro del circuito el que lleva el volante es él.

El joven piloto asturiano, que hace unas semanas anunció su fichaje por la escudería McLaren-Mercedes para 2007, recorrió con su novia el Sur de la isla. En estos días aprovechó para relajarse y también se le pudo ver saliendo a correr por la inmediaciones de Teror, el municipio natal de la cantante, para sorpresa de los vecinos, que no se podían creer que tuvieran tan cerca al aclamado campeón. De hecho, cuando se corrió la voz de la presencia del piloto, decenas de jóvenes «cazaautógrafos» se arremolinaron por las inmediaciones en busca de su preciado trofeo. Casi histeria colectiva provocó su presencia en la isla. Estos días también han servido para acercar a Fernando al padre de la cantante, Pepe del Rosario, con quien compartió tardes en su estudio de bricolaje, ejerciendo de perfecto «yerno».

La parejita no comió las uvas en familia y se marchó de Canarias el día 30 con rumbo desconocido para despedir un año lleno de triunfos. De hecho, si 2006 fuera tan sólo la mitad de bueno que ha sido para ellos 2005, no podrían pedir más. Dentro de las circunstancias, Fernando y Raquel tratan de mantener una relación de lo más normal y mantenerse alejados de la atención pública. A pesar de que su historia de amor comenzó el pasado mes de noviembre, lo cierto es que en este tiempo los jóvenes no han perdido el tiempo. De hecho, ya han protagonizado, al parecer, alguna escapada —harto complicado será el futuro, cuando comiencen las carreras y tengan que compatibilizar agendas —, en las que han podido conocerse mejor. La pareja se conoció durante un festival de radio en homenaje a Alonso en el que fue el propio piloto el que solicitó la actuación del grupo que «escuchaba en el coche». En aquel encuentro saltaron chispas y ahora Fernando duerme «el sueño de Morfeo».

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