Carmen Bazán, primeras Navidades de soltera tras divorciarse de Humberto Janeiro

Descuelgas el auricular del teléfono y escuchas una carcajada casi continua que ya no abandonará la conversación. Y no es forzada, porque ya la hemos visto antes en momentos más difíciles con ganas de todo menos de reír. Carmen Janeiro, la madre de Jesulín de Ubrique, está pasando las primeras Navidades de soltera, tras conseguir el divorcio de Humberto Janeiro, como ¡HOLA! ya adelantó, en exclusiva. Vive un momento muy feliz.

—Espera, que me voy a otro sitio para poder escuchar mejor —advierte Carmen.

—Menudo lío tienes donde estás.
—Es que estoy en casa de una amiga, donde nos hemos reunido muchas personas. Pero ya está, ya he llegado a otra habitación y así podré hablar tranquilamente.

—No paras de reír.
—Porque estoy muy contenta.

—No, si te habrá tocado la lotería.
—¡Qué va! Que tengo el espíritu muy contento.

—Será la Navidad.
—¡Qué sé yo! Que estoy muy contenta. He pasado la Nochebuena con todos mis hijos menos con Jesús, que ha estado en Castellón con la niña, María José y la familia de mi nuera. Pero todos ellos vienen para Nochevieja donde siempre hemos celebrado esa fiesta. Luego, después de cenar, nos vamos por ahí.

"Ya no me siento sola"
—¿Tú también?
—¡Claro!

—Como no dejes de reírte, no se te va a entender nada de lo que dices.
—No puedo remediarlo.

—A lo mejor es que ya se ha arreglado el tema de la pensión que te debía Humberto, tu ex marido.
—Eso todavía no está arreglado. Todo sigue su curso. Ya llegará. Te voy a decir una cosa de la que me estoy dando cuenta. ¿Sabes el porqué de mi alegría? Porque ya no me encuentro sola. Tengo muchos amigos y, sobre todo, a mis hijos, que me apoyan mucho.

—Ellos nunca han dejado de hacerlo, Carmen.
—Sí, pero ya no me siento sola.

—No me digas que has rehecho tu vida sentimentalmente.
—¡Qué va! ¡Con lo bien que yo estoy haciendo lo que me da la gana!

—Recuerdo que contabas que a lo mejor tenían que operarte de espalda.
—No; por fortuna, todo va bien. Voy cada día a un gimnasio y me ponen unas infiltraciones, con las que se me ha quitado el dolor.

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