Isabel Sartorius: 'Creo que la gente me quiere porque doy pena, pero soy feliz'

Protagonista de una existencia al menos no común, Isabel Sartorius regresa para contarnos que tiene la misma ilusión que una adolescente, que se ha apuntado a una nueva manera de vivir y que no consiguió reconciliarse consigo misma hasta que no atravesó la barrera de los cuarenta. Sin rastro de amargura en sus palabras, Isabel confiesa abiertamente en esta entrevista que quiere mucho a los Príncipes de Asturias y que doña Letizia tiene, además de un corazón enorme, una mente privilegiada...Y con la ilusión y el optimismo de aquellos que salen fortalecidos tras una dura y larga batalla, Isabel confirma que, contra todo pronóstico, se va a convertir en una mujer de negocios, lanzando al mercado una línea de bolsos y complementos de viaje.

—Si tuviera que describir lo que veo en estas fotografías diría que son una muestra de la sensación de libertad de la que disfruto y que un día desapareció por completo... He tomado una decisión y voy a arriesgarme a sacar adelante mi negocio de bolsos y complementos. Después de dar muchas vueltas, he encontrado una manera de equilibrar la parte personal con la laboral.
—Siempre hay algo que lo cambia todo en la vida. En su caso, ¿sabe lo que fue?
Mencía. Cuando nació cambié el papel de nómada por el de una mamá feliz y casera.
—Una mamá que, por lo que se ve y nos dice —cumple cuarenta y uno el próximo veinte de enero —, se encuentra en plena forma.
Supongo que hasta que la ley de la gravedad no empieza a estar realmente en contra no sientes que ha llegado el momento de cuidarte de verdad. Si tuviera que explicar la sensación de entrar en una nueva década, diría que ha sido como recibir un gran impulso. Como si hubiera dado un paso de gigante. No es algo que sientas a la mañana siguiente de haberlos celebrado, claro, pero, de repente, tienes una fuerza tremenda y te apuntas a una nueva manera de mirarte y de vivir.
—Habrá algo que le gustaría cambiar del pasado...
No. Todo está en orden.
—Se lo pregunto porque hay muchas personas que siguen creyendo que fue su relación con el Príncipe lo que le ha impedido rehacer su vida.
Puede, pero después de haber dicho la verdad ya no sé que más contar. El Príncipe no tuvo nada que ver con lo que yo he pasado durante estos años. Todo lo contrario. Él siempre quiso que hiciera mi vida. Fue la presión que me impuse; lo mal que llevé ver mi nombre en los quioscos de prensa. No quería defraudar a nadie; no quería ser protagonista y me convertí en una persona muy vulnerable. Está claro que fue un problema mío de actitud

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