Francisco Rivera y Blanca Martínez de Irujo, el paseo de dos enamorados

Tras el impacto mediático que provocó la publicación, la semana pasada, de las primeras imágenes de Francisco Rivera junto a Blanca Martínez de Irujo en una montería en Oropesa, la pareja ha pasado el puente de la Constitución con unos amigos en la finca que posee el torero en Llerena (Badajoz). Cayetana Rivera acompañó a su padre en estos días, ya que su madre se encuentra en Nueva York con su novio, Gonzalo Miró. Además de ellos, otras parejas de amigos con sus hijos han disfrutado de unos días de vacaciones en la finca ‘El Trébol’, propiedad de Francisco Rivera.

El sábado por la mañana, Francisco y Blanca, acompañados de un amigo del torero y su hijo, salían a dar un paseo por las inmediaciones de la finca. Hacía una mañana fría, aunque con un sol espléndido que invitaba a disfrutar del campo. La pareja recorría los bellos parajes que rodean el cortijo y se detenía junto a uno de los caballos, que se había escapado de la finca y que acudieron a buscar. Mientras Francisco comprobaba el estado de las herraduras, Blanca, muy abrigada, observaba la escena mientras acariciaba al animal. Tras un largo paseo en el que charlaron animadamente, Blanca y Francisco regresaron a la casa. Es evidente que tienen una relación muy especial y aunque no se pudo captar ninguna muestra de cariño entre ambos, sus rostros reflejan lo bien que se sienten cuando están juntos.

Amigos desde hace diez años
Aunque ellos todavía no se han pronunciado acerca de sus sentimientos, los amigos más íntimos de la pareja saben desde hace tres semanas que la amistad que les unía se ha convertido en un amor profundo y maduro. Ambos han roto recientemente sus respectivos matrimonios, y a pesar de que su relación sentimental se inició hace un mes, quienes les conocen aseguran que su amor es tan intenso como meditado.

El hecho de que ambos sean buenos amigos desde hace diez años es probablemente la razón de que hayan iniciado una relación sentimental con sólidos cimientos y de que antes de empezarla ambos hayan sopesado mucho esa decisión.

Y es que Blanca Martínez de Irujo, de treinta y nueve años, hija de Blanca de Figueroa y Borbón, es prima de la duquesa de Montoro, con la que mantiene desde la infancia una estrecha amistad. La escasa diferencia de edad entre ambas —Blanca es dos años mayor que Eugenia— y la cercanía familiar las han mantenido unidas hasta ahora. Este verano, y después de que Francisco Rivera solicitara a Eugenia el divorcio debido a la relación de la duquesa de Montoro con Gonzalo Miró, Blanca ha continuado viendo tanto a su prima como a Francisco. Las imágenes de las primas compartiendo un día de playa con sus hijas respectivas en Ibiza o Marbella o de Blanca haciendo ‘footing’ con Francisco en Sotogrande demuestran que la cercanía familiar continuaba este verano. Además, la amistad entre Cayetana, la hija de Francisco y Eugenia, de seis años, y la hija de Blanca y Emanuele Bonomi, de siete, provocaba muchos de esos encuentros.

Más sobre: