Athina Roussel se casará vestida por Valentino y protegida por más de cien agentes

Nada le importa más a Athina Roussel Onassis que proteger su vida privada del interés que todo lo que la rodea ha despertado desde que nació. Y ese mismo celo es el que ha puesto en que su próxima boda transcurra con la máxima intimidad posible. Athina, de veinte años, le dará el ‘sí, quiero’ al jinete brasileño Doda Miranda, de treinta y dos, el próximo tres de diciembre en Sao Paulo. Su enlace bien podría ocupar las portadas de la prensa de todo el mundo pero la pareja (sobretodo ella) prefiere asegurarse disfrutar de un día tan señalado sólo con sus familiares y amigos.

Una casa con una bonita historia de amor
Todavía no ha trascendido si la boda se celebrará por el rito católico o el ortodoxo pero si se sabe, como ya se dijo el pasado mes de mayo, que tendrá lugar en los jardines de la Fundación María Luisa y Oscar Americano, y que asistirán setecientos cincuenta invitados. La Fundación es actualmente un destacado museo de Morumbi, a las afueras de Sao Paulo, pero durante veinte años fue el hogar del matrimonio María Luisa y Óscar Americano y sus hijos. Se trata de una fantástica casa de estilo vanguardista que alberga una importante colección de arte y está rodeada de un extenso bosque. Su propietario la donó a la ciudad de Sao Paulo en 1974, dos años después del fallecimiento de su esposa, con la que tan feliz había vivido en esta casa. Los invitados dejarán su coche en el parking de acceso al museo y desde allí una flota de veinte coches Audi (la firma que patrocina a Doda Miranda) los llevarán hasta las carpas en la que tendrá lugar la boda.

Vestida por Valentino
Estos días, se ha publicado asimismo que la heredera Onassis ha elegido al diseñador Valentino para su vestido de novia. Athina que habitualmente viste con prendas deportivas cómodas y sencillas como las que lleva cualquier otra chica de su edad quiere un vestido elegante aunque para nada ostentoso porque si hay algo que la caracteriza es la humildad y discreción con la que quiere llevar su vida. Tan sólo los guardaespaldas que siempre la acompañan recuerdan que se trata de quien durante tanto tiempo se llamó ‘la niña más rica del mundo’.

La exhaustiva seguridad que le ha acompañado durante toda su vida se ha extremado para su boda. Los invitados deben enviar una fotocopia de su documento de identidad y una fotografía digital en color. Todos pasarán por un detector de metales y no se permitirán cámaras fotográficas o teléfonos móviles. Más de cien agentes de seguridad estarán presentes en el lugar del enlace. Y las cifras de escándalo continúan con las botellas de champán que se servirán en el banquete 1.000 para setecientos cincuenta invitados.

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