Cayetano Martínez de Irujo, indignado por las noticias emitidas tras su boda

Está indignado. El conde de Salvatierra está harto de ver cómo cada día en ciertos medios salen a la luz noticias falsas que se centran en su persona o en su familia. Pero después de su boda, su paciencia se ha colmado. No es su estilo salir a confirmar o desmentir cada afirmación que sale a la luz pública. Por lo general, da la callada por respuesta y demuestra que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Pero toda paciencia tiene un límite. "Lo que están haciendo determinados medios en España es inadmisible", nos ha asegurado.

Cayetano Martínez de Irujo está dispuesto a llegar hasta donde haga falta para acabar con esta situación. "Hemos llegado a un límite en el que recurriré a la justicia para defenderme de todos los ataques y las falsedades que se vierten contra mí o mi familia", asegura rotundo. No es quizá lo más fuerte que se ha dicho sobre él ni la situación más sangrante a la que se ha tenido que enfrentar, pero sí ha sido la gota que ha colmado el vaso, lo que le ha decidido a no soportar ni un minuto más esta situación. Hasta aquí hemos llegado.

En este sentido, el hijo de la Duquesa de Alba ha desmentido ciertas informaciones publicadas en estos días, que apuntan a que dio por concluida intempestivamente su luna de miel por una discusión y que, a raíz de esta interrupción, viajó a Madrid para acudir al combate del púgil Pablo Navascués, al que citan como su amigo, pero al que Cayetano afirma rotundamente que ni siquiera conoce. "En mi vida he visto ni he tenido conocimiento de este señor", asegura.

Informaciones falsas
Asimismo, relatan que el citado boxeador fue testigo de su boda, al tiempo que abunda en sus conflictos con la justicia, ya que, según dicen, estuvo dos meses en prisión preventiva por una pelea y ahora a la espera del juicio. Pues bien, Cayetano insiste en que todo lo que se refiere a su relación con esa persona es falso. El hijo de la Duquesa de Alba nunca ha visto al individuo al que llaman su amigo y, por tanto, es evidente que mucho menos fue testigo de su boda. El único boxeador que estuvo en su boda, y que efectivamente es un gran amigo suyo, es Manuel Berdonce, entrenador del equipo nacional y ocho veces campeón, que sí que fue testigo de su boda.

El caso es que con este mal sabor de boca han regresado los condes de Salvatierra de su periplo africano. África es el continente por el que los dos sienten debilidad, cuando no pasión. El continente negro ha sido testigo de los viajes más decisivos de su vida y ahora también de su luna de miel. La pareja ha disfrutado de unos días de descanso en Marruecos, donde Genoveva además ha desarrollado su otra gran pasión: la fotografía.

Al poco de regresar, la pareja se acercó a la clínica Rúber, de Mirasierra, donde tan sólo unas horas antes había dado a luz la princesa doña Letizia a la pequeña Leonor, a las que suponemos que acudieron a visitar.

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