Eugenia y Gonzalo; ansiado reencuentro en Barcelona y romántica despedida en París

"Eugenia y yo - aseguraba esta semana Gonzalo Miró- disfrutamos más de los momentos que pasamos juntos porque somos conscientes de que nos movemos en tiempos cortos y los aprovechamos más" y de sus palabras dan fé las imágenes que acompañan este reportaje. Eugenia y Gonzalo se volvían a reencontrar el pasado martes después de doce días de separación, que ha sido el tiempo que ha mediado entre las últimas idas y venidas de Gonzalo de Nueva York a España.

En esta ocasión el punto de encuentro de los enamorados fue Barcelona. Gonzalo había sido contratado por el parque temático Port Aventura de Tarragona para presentar las atracciones que han preparado con motivo de ‘Halloween’ y Eugenia esperó su llegada desde Nueva York en un céntrico hotel de la Ciudad Condal. No había un minuto que perder y lo más importante era disfrutar al máximo de la estancia de su novio por lo que la duquesa de Montoro no esperó a qué él se trasladara a Madrid. Sólo se separaron al día siguiente, el miércoles por la mañana, cuando él tuvo que cumplir con los compromisos que tenía firmados pero también ahí su pensamiento estaba con Eugenia. Por primera vez, el joven Miró habló de sus sentimientos hacia la hija de la duquesa de Alba y si por a alguien le quedaba alguna incomprensible duda, lo dejó muy claro: "Estoy enamorado de Eugenia. Uno sabe cuándo está enamorado y cuándo no, y yo lo sé."

De Barcelona a París
Toda una declaración de amor en público, con micrófonos y ante las cámaras de televisión que seguro que a más de uno no ha dejado indiferente. Ni siquiera la diferencia de edad entre ellos (él tiene 23 y ella 36) es un obstáculo para Gonzalo. "Yo lo veo -nos dijo- una ventaja, porque yo ahora mismo lo veo todo con ventajas". Después de esta confesión de amor, Gonzalo volvió a encontrarse con Eugenia, esta vez en el aeropuerto de Barcelona.

Desde allí se dirigieron a París, que por algo es la ciudad del amor, para intentar ‘escapar’ del interés que el ser la pareja del momento despierta a cada paso que dan. Pero ni aún así. Un grupo de españoles se los encontró mientras paseaban por los jardines del Louvre y no se les ocurrió mejor ‘souvenir’ de la ciudad del Sena que una foto con Eugenia y Gonzalo. Ellos accedieron encantados porque si hay una cosa que ha conseguido Gonzalo es que Eugenia sonría como nunca. Está feliz, eufórica, encantada y segura junto a él y además no quiere ocultar cómo se siente. En París, cautivados por el romántico otoño de la ciudad, los abrazos, los besos y los mimos fueron lo único que necesitaron para sentirse más felices que nunca y pensar que la separación no será tan larga y dentro de poco volverán a estar juntos.

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