Rafael Medina Y Karolina Kurkova, juntos en París

Es de sobra conocido, a la par que cursi y manido, asegurar que París es la capital del amor. La ciudad del Sena se ha convertido en el destino de peregrinaje de toda pareja enamorada que se precie de serlo, en el escenario de las historias más románticas y apasionadas y, ahora también, en el punto de conexión entre Madrid y Nueva York. Tal es el caso del duque de Feria y Karolina Kurkova —aunque, lo que son las coincidencias, también podría serlo de Gonzalo Miró y Eugenia Martínez de Irujo—, a quienes separan un océano y una agenda repleta de compromisos. Por ello, aprovechando que el pasado fin de semana París era el epicentro de la moda y que la organización benéfica que ha fundado la "top model" recalaba cerquita de la Torre Eiffel, la pareja organizó su primer encuentro desde que su relación se hizo "vox populi".

El esperado encuentro
Karolina tenía su agenda llena de compromisos y desfiles. Presentó la camiseta de la organización benéfica que ha fundado —The Beatiful Live Fund—, que se ha convertido en la principal causa personal de la modelo de veintiún años (tal y como informamos en páginas anteriores).
Tras este acto benéfico acudió a un cóctel que organizaba la firma Louis Vuitton en un elegante restaurante del centro de París. Sin embargo, allí permaneció el tiempo justo para cumplir con sus colegas y amigos. Karolina tenía prisa por acudir a otro lugar. Se marchó rápidamente al hotel, donde se vistió con una minifalda negra de infarto y puso rumbo a uno de los locales de moda de la capital del Sena: el restaurante Kaspia, especializado en caviar y propiedad de un empresario español.
Karolina llegó con paso firme, luciendo tipazo y demostrando por qué es una de las modelos mejor pagada del mundo. Como en cada una de sus apariciones, "epató" a la concurrencia, entre la que destacaba un nombre: el duque de Feria. De esta manera se desvelaba el misterio y se producía el primer encuentro entre la pareja desde que su relación saltara a la primera plana de las informaciones.

Fiesta española en París
Rafael Medina celebraba junto a unos amigos una fiesta de marcado carácter español, a la que también asistió la modelo Eugenia Silva, y Karolina se unió a los amigos del joven aristócrata.
La pareja, un tanto "abrumada" por la expectación que ha generado su relación —tal y como nos comentaba recientemente Rafael Medina—, decidió abandonar por separado el local. Junto con un grupo de amigos recorrieron la noche parisina. Después, Karolina regresó a su hotel y Rafael a casa de su hermano, Luis, donde suele alojarse cada vez que visita la capital francesa. Era el final de una velada mágica y la prueba de que la pareja consolida poco a poco su relación. Aunque se conocieron el pasado mes de agosto, hasta hace unas semanas no pudimos constatar la relación que les une y que se convirtió en la guinda del pastel de inesperadas parejas de verano. A cada cual más explosiva. En el caso de Karolina y Rafael, no se puede esperar más idoneidad. Ella es la reina de las pasarelas, y él, uno de los solteros de oro de nuestro país. Jóvenes, guapos y con éxito, no era difícil que se fijaran uno en el otro.

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