Genoveva Casanova ultima los preparativos de su boda

Cayetano Martínez de Irujo y Genoveva Casanova viajaron a Kenia a un mes de que se celebre su boda. Allí, la pareja aprovechó sus últimos momentos de relax antes de meterse en la vorágine de los preparativos. Vorágine que, sin embargo, ya había comenzado para la futura condesa de Salvatierra, que antes de poner rumbo a Kenia se ocupó personalmente de algunos de los detalles más importantes, tales como las flores, de las que se encargarán Marta Pastega, de Búcaro, y la señora Solís, de la floristería Barrio de Santa Cruz.

Con ellas estuvo visitando el palacio de las Dueñas, lugar en el que, tras cuatro años de relación, dará el «sí, quiero» a Cayetano. Entre tanto, la duquesa de Alba también se ha puesto en marcha para tener todo a punto el gran día. El afamado diseñador Tony Benítez la vestirá con su tradicional buen hacer. Según nos comentó el modista —fiel a su discreción—, el traje será una «armonía de colores de Sevilla», sin poder aportar más detalles del traje, ya que es también uno de los secretos, que sólo se desvelará el próximo 15 de octubre. No obstante, según hemos podido saber, la duquesa no irá de mantilla española, como es tradicional en las madrinas, y con especial arraigo en Sevilla. Y es que al desarrollarse todo en su misma casa —la ceremonia será en la capilla de las Dueñas— ha decidido que no ve adecuada la mantilla como para estar en casa.

Diferente fue en la boda de Eugenia, ya que la ceremonia tuvo lugar en la catedral de Sevilla. Además, Cayetana de Alba ha despejado algunas de las dudas sobre los invitados que acudirán a las seis y media de la tarde a su casa sevillana: «Es la boda de Cayetano y sólo van a ir a sus amigos». Es decir, que se quedan fuera de la lista algunas de sus amistades y compromisos, «ya que va a ser una boda muy familiar e íntima», puntualizó.

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