Cari Lapique y Carla Goyanes, confidencias al terminar el verano

Cari y Carla, madre e hija, posan para ¡Hola! en la recta final de un verano que ya ha empezado a hacer mutis por el foro y que, por otra parte, ha sido un verano que se caracterizó, entre otras cosas, porque durante el mismo han surgido nuevas parejas, en algunos casos sorprendentes por lo inesperadas. Como inesperada fue el año pasado, por estas fechas, la relación que, partiendo de una amistad de toda la vida, surgió precisamente entre Carla Goyanes y Francisco Rivera, relación que, cuando estaba dando sus primeros pasos, se vino abajo sin que ninguno de los dos haya explicado, hasta el momento, por qué.

Este ha sido para la familia Goyanes un verano que, en contraposición con el pasado año, transcurrió en el ámbito de la discreción que siempre han querido elegir y siempre les ha caracterizado. Lo que no es, sin embargo, obstáculo para que tanto Cari como Carla acepten ahora —y sin requerir ni aceptar compensación económica alguna— asomarse a nuestras páginas para contarnos cómo ha transcurrido para ellas este verano que se va.

Habla Cari
—¿Podrías definir estas vacaciones como un verano vivido en paz y en tranquilidad?
—Sí, ha sido un verano muy tranquilo, que hemos pasado con amigos de siempre.
—Evidentemente, muy distinto al del año pasado, ¿no?
—Sí, más tranquilo.
—Cari, el anterior verano hubo un momento en que se quiso dar a entender que aquel inicio de relación de Carla con Francisco Rivera habría estado, si no propiciado por ti, sí apoyado. ¿Hubo algo de cierto en esto?
—Siempre intentamos, tanto Carlos, mi marido, como yo, ayudar, apoyar y aconsejar a nuestras hijas, pero nunca les hemos presionado para iniciar ni terminar ninguna relación.
—¿Te hubiera gustado que aquello hubiera salido bien, o tú no te paras a elegir ni a intentar influir en esas cosas?
—Sólo quiero, como cualquier madre, la felicidad de mis hijas.
—¿Crees que pudo haber sido un inconveniente el que ella y él fueran amigos —casi como hermanos— de toda la vida? Y en este sentido, ¿ha quedado deteriorada, de alguna manera, vuestra amistad con los Rivera Ordóñez, con la casa de Alba?
—De este tema no he hablado nunca y no lo voy a hacer ahora, después de tanto tiempo.
—¿Eras de las personas que se consuelan diciendo que, si una cosa no ha salido, es porque estaba de Dios que no saliera?
—Soy una persona muy positiva y miro siempre adelante, nunca hacia atrás.

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