Eugenia Martínez de Irujo y Gonzalo Miró, fotografiados en Marruecos

Tú, en Madrid, y yo, en Marbella
Antes de realizar esta escapada, la hija de la duquesa de Alba viajó a Marbella, donde pasó unos días con su hija. Allí, Eugenia Martínez no quiso pronunciarse sobre la relación que le une a Gonzalo Miró. Ni sí ni no, ni blanco ni negro. La duquesa de Montoro selló sus labios. Prefiere guardar silencio. Sin embargo, su semblante es más elocuente que sus silencios. Está radiante, sonriente y contenta. Motivos, no le faltan. Su verano ha dado un cambio de tercio. Aunque se presumía tranquilo, relajado y aparentemente solitario, se ha tornado un tanto agitado, pero evidentemente muy feliz.

La benjamina de la Casa de Alba disfrutó de unos días de descanso de sol y de playa con su hija Cayetana. Pero no sólo eso. La duquesa de Montoro también acudió a una fiesta organizada por Miguel Abelló, hijo del empresario Juan Abelló. «La fiesta del amanecer», que así se llamaba porque terminaba al alba, fue la ocasión para que Eugenia —muy guapa y bronceada— se reencontrara con sus viejos amigos.

Gonzalo: 'Eugenia es muy buena chica'
Eugenia se divertía en un sarao abierto hasta el amanecer, mientras Gonzalo hacía lo propio en Madrid, en el concierto del grupo irlandés U2. Si la duquesa de Montoro permaneció muda ante los informadores, Gonzalo optó por jugar al despiste, mostrándose ambiguo en sus respuestas sobre Eugenia. "Es muy buena chica", dijo dirigiéndose a los reporteros que le rodeaban, para añadir: "Vosotros la conocéis desde hace muchos años". Algunos de los allí presentes aprovecharon para exaltar las virtudes de la pareja del joven e incluso llegaron a decirle que se lleva a una de las mejores chicas, ante lo que respondió con un cómplice: "Eso espero", aunque después se apresuró a negar que estas palabras confirmaran su relación con la aristócrata.

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