Mar Flores y su esposo, Javier Merino, esperan su segundo hijo

Mar vive los embarazos de forma muy tranquila, centrada y con mucha ilusión. «De disfrutar lo máximo posible», la hemos escuchado decir en alguna ocasión. Eso sí, no podrá ( este verano practicar esquí acuático y esas cosas. Al matrimonio le haría más ilusión una niña, pero, sea lo que sea, será recibido con la misma ilusión. Todavía no han decidido quiénes serán los padrinos de su hijo, cuyo nacimiento está previsto que sea en Madrid. Si es una niña, no le llamarán como su madre, pues Mar siempre ha dicho que desea que sus hijos tengan su propia identidad e independencia desde el momento que nacen. Mauro, que no se llama como su padre, Javier, es el ejemplo.

El mejor regalo de cumpleaños
Javier Merino, que no es hombre de muchas palabras, en el sentido de ser una persona reservada, o al menos eso es lo que parece, se enteró de que iba a ser padre el día de su cumpleaños. Desde luego, mejor regalo no pudo recibir. Según parece, la actriz envolvió en varios papeles una nota en la que decía que estaba esperando un hijo para que su esposo la abriera. Es de imaginar la cara de ilusión y de sorpresa de Javier ante lo que, seguro, no se esperaba. Al menos, tan pronto.
Repasando la hemeroteca, pueden encontrarse unas palabras de Mar en las que hablaba sobre la faceta "niñera" de su marido: "Javier no era tan niñero, sino que lo ha descubierto por el cariño que ha dado a mi hijo Carlo y por el instinto paternal que le he visto hacia su hijo, Mauro. Lo ha ido descubriendo poco a poco".

Se cuida por salud y por estética
Mar considera como un regalo la llegada de un hijo, que siempre ha estado unido a una espera deseada y a un estado de felicidad. Tras los embarazos, Mar recupera rápidamente la figura. Aunque todo vuelve a su ser corriendo, cuesta trabajo volver a su talla 38, aunque la figura no importa en estos momentos, sino que todo discurra de la mejor manera posible. De cualquier forma, es una mujer bastante disciplinada en todo y se cuida por salud y por estética. Y más en estos momentos. Algo que le viene desde sus tiempos de pasarela y que ya forma parte de, como decíamos, su disciplina diaria.

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