Nicole Coste, madre del hijo del Príncipe Alberto de Mónaco, ahora modelo

Para Nicole es impensable la educación de un hijo sin su padre. Defiende que no se trataba de un problema de dinero, ya que Alexander tenía todo lo que necesitaba, y reitera que habría actuado del mismo modo en el caso de que el padre side su hijo, en vez de ser príncipe de Mónaco, hubiese sido camarero. Encontrándose en la difícil situación de no poder decir quién era el padre de su hijo, cuáles eran sus ingresos y su procedencia —hechos que le hicieron perder la custodia de sus dos hijos mayores—, Nicole ha decidido unir todas sus fuerzas y energías en el objetivo de recuperarlos, empujada por el sentimiento de injusticia. Nicole reitera su intención de no herir a nadie, y menos al príncipe Alberto, afirmando sentirse aislada a raíz de toda esta historia, y optando por dirigirse a los medios de comunicación como último recurso. Pero todo esto pertenece casi ya al pasado. Se trata ahora para ella de mirar al futuro, cuando la situación del pequeño Alexander está clara y puede, después de dos meses de locura y casi dos años de incertidumbre, por fin relajarse. Nicole Coste se ha convertido en un personaje público desde que, actuando como una madre «loba», desencadenó una revolución, cuyas consecuencias superarán ampliamente el estrecho recinto del palacio de Mónaco.

La sesión de fotos
Nicole es una mujer activa. Le gustó mucho actuar de modelo durante dos días. Parecía apreciar ser el objeto de todas las atenciones. Pudimos admirar su talento para moverse delante de la cámara. Era la primera vez que la veíamos despreocupada. Ella quiere aparecer bajo una nueva luz. Una «reina» africana con «glamour » y los pies en el suelo. Con firmeza, se niega a llevar una falsa diadema, preocupada de no herir o no provocar a nadie. Anteriormente, Nicole había trabajado como modelo, aunque nunca pretendió hacer de ello su profesión, sólo de manera esporádica. Nicole confiesa que su prioridad en este momento son sus tres hijos, porque necesita a los tres para su equilibrio psicológico. Dentro de unas semanas, ella quisiera crear un nido para su familia en una nueva casa en el Sur de Francia.

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