Alessandro Lequio celebró su cumpleaños junto a Ana Obregón

Juntos, pero no revueltos. Separados, pero bien avenidos. Así da gusto. En una primavera que se despide ardiente, ésta es la gota de mercurio que colma el termómetro. La vida te da sorpresas, que ya rezaba la canción. Pero además te regala extrañas parejas e insólitos encuentros. De todo un poco, ya se sabe, como en botica. Incluso ‘flashbacks’. Regresos al pasado que ponen a prueba la memoria del más avanzado seguidor de la actualidad. Porque ver juntos a Alessandro Lecquio y Ana Obregón acudiendo a una fiesta familiar no es una imagen rescatada del baúl de los recuerdos: está en el candelero de la actualidad.

Ocurrió hace tan sólo unos días, en pleno madrileño barrio de Salamanca. Con motivo de su visita a España, Sandra Torlonia, madre de Alessandro Lecquio y prima del Rey don Juan Carlos, organizó una cena en casa de la condesa viuda de la Maza, donde se hospeda siempre que viaja a Madrid. Pero había mucho que celebrar: el conde Lecquio cumplía ese día cuarenta y cinco años y su madre quería festejarlo por todo lo alto. En torno a esta convocatoria se congregaron amigos y familiares en una velada íntima y que resultó muy agradable. La cena contó con la presencia de los duques de Lugo, teniendo en cuenta que Sandra es tía segunda de la infanta doña Elena.

La curiosa pulsera de la infanta
En esta ocasión, la primogénita de los Reyes vistió un elegante ‘top’ negro con un lazo al cuello, combinado con un pantalón color crema. Tanto las sandalias como el bolsito de mano eran dorados, pero lo que llamaba la atención era la pulsera roja que lucía en su muñeca, que no es otra que la de apoyo a la candidatura olímpica de Madrid 2012, tan de moda en estos días. La fiesta fue todo un éxito. Entre los invitados también se encontraban el que fuera jefe de la Casa del Rey Fernando Almansa, el conde de la Maza, el abogado Javier Saavedra, así como numerosos empresarios.

La pregunta del millón es dónde estaba María Palacios, novia de Alessandro Lecquio, en una cita tan redonda para su pareja, como es su cuarenta y cinco cumpleaños. El conde acudió a recoger a la madre de su hijo a su residencia de La Moraleja. Juntos entraron y juntos salieron. Y, por supuesto, la acompañó a casa, que para eso es un caballero. Ana estaba radiante con un ajustado vestido blanco de tirantes con lacito en el escote.

Como suegra y nuera
Parece ser que a Ana no le faltan motivos para estar feliz, teniendo en cuenta que acaba de ganar la batalla judicial que le traía por la calle de la amargura, y ha logrado que los niños de España no tengan pesadillas con su premeditada muerte en su exitosa serie, que le quería imponer la productora. Y todo sin que haya tenido que intervenir el Defensor del Menor. Los jueces han dado la razón a ‘Anita la Fantástica’ (como la llaman en su familia) y lo ha festejado por todo lo alto. Lo cierto es que la bióloga con predilección por el mundo del espectáculo mantiene una excelente relación con la familia del que fuera su pareja y padre de su único hijo. De hecho, cada vez que Sandra Torlonia visita España, la actriz encuentra tiempo para acudir a verla.

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