Valeria Mazza: 'Iremos a por un bebé más... y ojalá sea niña'

- Se ve que no te gusta esa nada plausible costumbre de traer hijos al mundo...para que otros te los ciuden.
- Por supuesto. Yo traigo hijos al mundo para criarlos yo, para educarlos yo y para disfrutar de ellos. Y ellos de mi. Ser padres es un milagro, una maravilla, un auténtico privilegio. Pero eso privilegio hay que vivirlo a tope y en todos sus sentidos y posibilidades.

Si detrás de un gran hombre...
- Se dice siempre: ‘Detrás de un gran hombre hay una gran mujer’. En tu caso?¿detrás de una mujer famosa...?
- Hay, sin duda, un gran hombre. Alejandro, para mí, ha sido fundamental. Le conocí cuando yo tenía dieciocho años. Había salido con algún chico pero él ha sido y es el único y verdadero hombre de mi vida. Ha sido siempre -y lo sigue siendo- muy importante para mí. A la vez que me ayudó muchísimo en mi carrera, me dejó volar, crecer, desarrollarme... El ha hecho, por otra parte, que emocionalmente siempre me sintiera muy bien. Y eso te da un enorme equilibrio y la suficiente energía para sacar adelante tu profesión. Muchas compañeras de trabajo se han venido abajo y no por falta de belleza ni de físico sino por falta... de cabeza y por no tener una persona que esté a tu lado y te apoye, ya que a los dieciocho años eres muy vulnerable y una mala compañía, una mala influencia, te puede echar abajo todo tu esfuerzo y apartarte del buen camino. Sinceramente, otra y mil veces más me volvería a casar con Alejandro. Por ahora - y espero que el tiempo también lo siga confirmando- los dos estamos completamente convencidos de que la decisión que tomamos de casarnos fue la más acertada de nuestras vidas.
- Y ¿cómo es el día a día, cómo se mantiene vivo y pleno el amor?
- Viviendo conmigo, el día a día es muy fácil. En primer lugar, nuestro día a día no es rutinario: cambia permanentemente. Por otra parte, a pesa de tener los niños, también nos dedicamos mucho tiempo el uno al otro como pareja. Por otra parte, nos gusta sorprendernos el uno al otro. Alejandro es un hombre de bellas sorpresa y yo intento no quedarme a la zaga. Conmigo, mi marido es, en cierto modo, una especie de caballero a la antigua usanza, de los que se van voy poco hoy día.
- Sitúate dentro de veinte, treinta años... ¿Cómo te gustaría verte, cómo te imaginas que serás o querrías ser?
- La vida de mayor no me la he imaginado mucho. Pero lo que sí es verdad es que, desde chica, me imaginaba el momento actual que estoy viviendo con mis niños y mi marido. Supongo que dentro de veinte y treinta años me gustaría sentarme y poder disfrutar de ver cómo han crecido nuestro hijos, en los que espero se haya reflejado bien el trabajo que, como padres, hemos hecho con ellos, y que ojalá salga bien, sea bueno... aunque es algo que nadie te enseña a hacerlo, a pesar de que es el desafío, el reto más grande que tenemos en la vida.

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