Exclusiva: el doctor Iglesias celebra su 90 cumpleaños junto a su hijo, que celebra un año de vida

--¿Ha vuelto alguna vez con Roona a aquella cafetería en la que usted la invitó a café el día que la conoció?
--Sí, hemos pasado por allí muchas veces y la recordamos siempre.

--¿Qué le ha dado Ronna Keitt a usted...además de este precioso niño?
--Felicidad y la posibilidad de poder vivir momentos que en la época de la juventud no se aprecian.

--¿Y usted qué le ha dado a Ronna?
--Sospecho que se siente protegida por un hombre que la quiere. Y sobre todo siente admiración por mí, que es lo esencial para que un matrimonio sea feliz.

--Digamos, qué es lo que más admira de Ronna.
--Ronna es una persona muy familiar. Es una buena hija y una buena madre. Y una mujer honesta, de buenos sentimientos y muy humana.

Culminaba una inesperada historia de amor
El nacimiento de James(Jaime) Nathaniel Iglesias Keitt culminaba precisamente en la primavera de ese año una inesperada historia de amor que se había iniciado en Madrid en 1990, y que el doctor Iglesias contaba, en su día, así: ‘Yo viajaba desde Peñíscola a Galicia y decidí quedarme un día en Madrid. Recuerdo que estaba con dos policías que me escoltaban, cuando, de pronto, ví pasar a una morenita muy guapa que iba con una amiga, e invité a las dos a tomar un café. Fue así como empezó todo. Ronna me gustó desde el primer momento que la vi. Efectivamente son.. casualidades de la vida: hoy es la mujer que me hace feliz. Tengo la suerte de decir que, desde que nos conocimos, nuestras vidas han sido como una especie de viaje de novios...y es que la presencia de Ronna en mi vida se ha convertido en algo imprescindible y en algo indispensable".

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