Julián Muñoz, tras ser condenado: 'Viéndome a mí tranquilo, Isabel está tranquila'

El Juzgado de lo Penal número 5 de Málaga ha condenado al ex alcalde de Marbella, Julián Muñoz, y a otros seis ex ediles más a seis meses de prisión y ocho años de inhabilitación especial para empleo y cargo público como autores de un delito consumado contra la ordenación del territorio, en relación a la licencia de obra otorgada en la zona marbellí conocida como ‘Banana Beach’.

En el fallo, que consta de ochenta y seis páginas, se especifica que tanto Julián Muñoz como los otros seis ex ediles han sido condenados por el delito ‘en su modalidad de prevaricación funcionarial urbanística’. El entonces alcalde y acusado tanto por el Ministerio Fiscal como por la acusación popular, Jesús Gil y Gil, queda absuelto debido a ‘haberse extinguido su posible responsabilidad criminal por fallecimiento’.

Además de Muñoz, que actuaba como alcalde accidental en el momento de los hechos, los seis ex ediles condenados son Rafael González Carrasco, Mario Jiménez Notario, Manuel Calle Arcal, Juan Antonio Yagüe Reyes -hermano de la actual alcaldesa, Marisol Yagüe-, María Luisa Alcalá Duarte y Dolores Zurdo Padilla.

La sentencia destaca que el otorgamiento de dicha licencia se llevó a cabo de manera ‘flagrante y patentemente arbitrario, con un olvido completo de la función pública urbanística’. El juez ha explicado la actuación del Derecho Penal, que sanciona las actuaciones urbanísticas ‘más peligrosas’, calificando los hechos como ‘crimen urbanístico’. Según el magistrado, ‘es evidente que la licencia fue otorgada en contra de la norma’ y que ‘el incumplimiento de la normativa urbanística en este caso es indiscutible’. Además, los acusados otorgaron licencias a ‘impulsos de intereses particulares’ e insiste en la ‘plena consciencia y voluntad de los procesados’, que concedían la licencia ‘sin sujeción a plan alguno’.

Las defensas argumentaron, entre otros aspectos, una cuestión de prejudicialidad para solicitar la nulidad del procedimiento. Consideraban que se debía esperar a la resolución de un recurso de casación presentado ante el Tribunal Supremo, cuestión que fue rechazada por ser ‘un mero instrumento dilatorio’.

Más sobre

Regístrate para comentar