Todos los detalles y anécdotas de la exclusiva celebración de Ronaldo y Daniela

El menú
La cena fue un buffet a base de foie, risotto, salmón relleno, solomillo en salsa y tartas de chocolate blanco y negro, todo regado con un Vega Sicilia que viajó en avión desde España. Aunque los «contrayentes » regalaron a los invitados unos puros Montecristo (del 5),con sus iniciales grabadas en dorado, lo hicieron de modo testimonial, ya que,«a priori », no se podía fumar en los salones, para preservar las innumerables obras de arte que cuelgan de las paredes del edificio. El momento culminante fue el que los novios cortaron una tarta formada por...(es fácil de adivinar)corazones. Y lo hicieron con la costumbre de utilizar un sable, mientras el cantante de Maná (Fernando Olvera,«Fehr » )rasgaba unos acordes de su guitarra. Hasta el mismo Ronaldo se arrancó a cantar («Perdonadme, ya sabéis que esto no es lo mío »).

Más original que el clásico vals. La fiesta no había hecho nada más que empezar, porque los invitados pudieron disfrutar de una improvisada discoteca, en la que pinchaba el «disc-jockey » Fathoy Slim, donde se sirvieron unas caipirinhas que prepararon unos «barmans » expresamente traídos de Brasil. A pesar de los intentos de que el castillo de Chantilly se convirtiera en un bunker para sellar su amor (a los asistentes se les había «invitado » a que dejaran sus cámaras y teléfonos multimedia en casa)sin validez jurídica, no lograron del todo su objetivo. En cualquier caso, Ronaldo deja atrás, aunque sea de forma simbólica, una soltería no exenta de polémica.

Tras la sonada celebración, la pareja hizo su primera aparición pública en la presentación del libro «Florentino Pérez: el hombre, el empresario, el presidente », donde, además de lucir sus recién estrenadas alianzas, no escatimaron en besos y carantoñas. Y con la resaca de la «boda » hay quien se pregunta ahora:«¿Qué hará cuando se case de verdad?». Pues, a menos que se decida por alquilar el Taj Mahal, seguramente será una ceremonia de lo más discreta. Pero todo se andará.

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