'Letizia Ortiz, una Princesa en Torrespaña' por Alfredo Urdaci

Alfredo Urdaci, ex director del «Telediario segunda edición», en el que trabajó doña Letizia Ortiz hasta el anuncio de su compromiso con don Felipe, ha escrito un libro, que ha salido a la venta estos días, titulado «Días de ruido y furia. La televisión que me tocó vivir». El autor cuenta en su obra los grandes acontecimientos que, como dice el título, le tocó vivir durante los años que dirigió el citado espacio informativo, desde el "Prestige" hasta la tragedia del 11-M. Urdaci, que estuvo cuatro años al frente de los informativos de la televisión pública, dedica en el libro un capítulo a doña Letizia titulado «Letizia Ortiz. Una princesa en Torrespaña», en el que cuenta el paso de la princesa por TVE, y que reproducimos en gran parte a continuación.

«No os olvideis de mí»
«No todos los días se sienta uno junto a una princesa —comienza diciendo Urdaci sobre doña Letizia—. Yo puedo decir que he estado sentado a la mesa del "Telediario" con una princesa, al menos una tarde, a las nueve de la noche: la tarde del viernes 31 de octubre, tan sólo unas horas después de escuchar con sus palabras que el compromiso estaba cerrado desde hacía meses y que la relación con don Felipe terminaría en la boda del heredero de la Corona con la mujer que yo tenía frente a mí, al otro lado de la mesa de mi despacho, en la quinta planta de Torrespaña. Estaba a punto de salir a la escena para presentar su último "Telediario". Un barrunto le decía que no habría más. Desde esa tarde, la frase que más ha repetido ante sus antiguos compañeros de televisión es: "No os olvidéis de mí".

"Letizia Ortiz llegó a TVE en el verano de 2000. Un realizador de telediarios, José Luis Hernández, amigo de Jesús Ortiz, el padre de Letizia, me trajo un día un currículo de una chica joven que quería cambiar y buscaba nuevos horizontes para su vida laboral. Como profesional y ante las cámaras, Letizia estaba formada: su presencia en la cámara tenía tensión a la vez que frescura, convicción y credibilidad, nervio al tiempo que elegancia y una imagen de una belleza firme e inquieta, que, con sus cualidades profesionales, conseguía no distraer de las noticias que estaba contando. »Sus cualidades nos permitieron cubrir la vacante de agosto en "Informe semanal". Después siguió su etapa en el matinal y algunas coberturas especiales, como las elecciones en Estados Unidos en noviembre de 2000".

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