Espectacular enlace de Donald Trump y Melania Knauss

Como un cuento de hadas, así podría calificarse una de las bodas más esperadas del año. Un acontecimiento cercano a la suntuosidad de las bodas de la realeza. Invitados de todas partes del mundo, se desplazaron hasta el exclusivo complejo de Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, para asistir a uno de los principales acontecimientos del año.

Ayer, a las siete de la tarde, contraían matrimonio el empresario Donald Trump de 58 años y la modelo Melania Knauss de 34, en una ceremonia oficiada en la iglesia episcopal de Bethesda-by-the-Sea, por el reverendo Ralph Warren, gran amigo de la pareja.

El multimillonario no quiso escatimar en gastos para que su novia luciera radiante el día de su boda. El vestido de ella era una creación en exclusiva de John Galliano para la firma Dior. Un traje de alta costura con escote palabra de honor, falda de gran vuelo de satén con cuatro metros de cola y adornos de oro y pedrería, que necesitó del trabajo de 28 costureras, durante más de mil horas de confección y cuyo valor se estima en unos 70.000 euros.

El diseño fue elegido, según confesó Melania días antes de su enlace, durante una visita a París con la ayuda de los editores de la revista Vogue, Sally Singer y Andre Leon Talley y era tan voluminoso que no hubo flores adornando el pasillo de la iglesia para garantizar que nada molestara el camino de Melania hacia el altar.

La novia tampoco quiso seguir la tradición a la hora de elegir ramo y optó por llevar entre sus manos un rosario antiguo. Sí optó por completar la tradición nupcial de llevar algo nuevo, en este caso su vestido de novia, algo prestado, un collar cedido por el joyero Fred Leighton, algo viejo, el rosario y algo azul, en este caso oculto en su ropa interior de la selecta firma de lencería de La Perla.

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