Así es María Julia Mantilla, la mujer más bella del mundo

¿Cómo ha cambiado tu vida después de ganar el título nacional de Miss?
Pues me convertí en una persona pública. Antes de ganar, yo era un poco tímida, pero ahora todo el mundo me conoce. Incluso he aprendido muchas cosas interesantes sobre mi país, cosas agradables y cosas tristes. Es duro, pero, al mismo tiempo, interesante conocer y visitar a gente con tantos problemas. Creo que eso te hace madurar y también te enseña que hay que dar las gracias a Dios cada día por tener salud y vivir una vida tranquila y feliz. Eso es algo que no tiene precio.
Cuéntanos un acontecimiento interesante o háblanos sobre una persona que hayas conocido.
Durante mi trabajo social en Perú, conocí a un joven de 19 años, que tenía tuberculosis y estaba realmente mal. Estaba sufriendo mucho, pero tenía un libro de historia y me dijo que, cuando se sintiera mejor, le gustaría ser profesor. Es la persona más especial que he conocido, porque me enseñó que no se puede perder la esperanza.
¿Qué te gustaría hacer si fueras elegida Miss Mundo 2004?
Quisiera utilizar mi título para ayudar a otros, especialmente a los niños que están enfermos. Sé que si soy elegida, tendré la oportunidad de conocer gente importante que me ayudará en la cruzada de ayudar a los demás.
¿Cuál es tu motivación personal?
Mi motor es mi familia, ellos son mi fuerza.
Cuéntanos los detalles de algún trabajo social emprendido
He desarrollado un programa en mi ciudad natal, Trujillo, que consistía en dar el desayuno a cientos de niños, que viven en las zonas pobres. Era increíble y triste ver cómo cambiaban sus caras delante de un vaso de leche. Trabajamos en colaboración con varias empresas que ahora proporcionan diariamente el desayuno en estas escuelas sin recursos.

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