Isabel Preysler, las claves para vestir de una de las mujeres más elegantes del mundo

Su nombre ha sido siempre habitual en la lista de las mujeres más elegantes del mundo. La sesión de fotos tiene lugar en su casa. Una jornada que comenzó a primera hora de la mañana y concluyó a media noche. Ni una mala cara. Ninguna queja. Isabel Preysler soportaba con ejemplar actitud el trajín de un reportaje de este tipo y todo lo que conlleva. Se concentra perfectamente en lo que tiene que hacer, pero sin perder de vista el funcionamiento de su hogar, porque es, ante todo, esposa y madre. No le gusta posar, aunque parezca lo contrario, pero tiene la profesionalidad de las grandes estrellas de cine. Ya ha visto la selección de vestuario que está preparado. No tarda mucho en elegir.

Mientras tanto, un mozo de comedor perfectamente uniformado nos pregunta con gran educación si queremos tomar algo mientras esperamos. Nunca falta en la casa té helado, la bebida favorita de Isabel. Ni frutos secos. Tampoco alguna de las estupendas recetas de su madre, que tanto le transportan a su feliz infancia y adolescencia. Isabel ya ha seleccionado el primer conjunto para la primera foto en el primer rincón. Aparece ella en la espléndida terraza. Saluda a unos y a otros. Los últimos retoques al maquillaje. Comienza un duro día de trabajo. Especialmente, para Isabel.

’Hoy te puedes poner de todo’
—Isabel, ¿cuáles son las claves de este invierno en cuanto a moda se refiere?
—La femineidad y el colorido.
—¿Las prendas que más te gustan para esta temporada?
—Los vestidos de aire romántico; el cinturón, que de nuevo comienza a marcar la cintura en vez de la cadera, como hasta ahora; la falda tubo, tan favorecedora y «sexy»; las blusas con lazos...
—¿Los colores más favorecedores del otoño?
—Burdeos y rojos; los verdes, los malvas y morados, los fresas...
—¿Qué hay de los zapatos y los complementos?
—La propuesta es mayor cada año. Hay que elegir siempre lo que más se adapte a tus gustos, a tu edad, a la ocasión y a tu manera de pensar. Soy muy partidaria de los complementos: zapatos, bolso, chal, guantes..., pero creo que lo importante es que sean buenos, de calidad.

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