Primera entrevista con Cynthia Rossi, hija de Carmen Martínez Bordíu: 'Mi sueño es ser comisario de Policía'

-Ya has comentado que irás a la boda. ¿Estás ilusionada?
Claro. Formo parte del cortejo y voy en el mismo avión con mis hermanos Fritz y Marella, y su marido. Los tres están invitados, y mi padre todavía no sabe si vendrá o no. Es un viaje demasiado largo, y luego hay que coger un autobús... Yo sí estaré allí, tímidamente, y formando parte del cortejo..., pero estaré. Es una boda muy importante, habrá mucha gente.

—¿Y tu padre cómo está?
Todos los días viene a trabajar. Acaba de finalizar la Bienal de los Anticuarios. Ha estado allí todo el tiempo que duró y no se ha tomado ni un minuto de descanso. No le gusta estar parado.

—¿Echas de menos a tu madre ahora que se ha ido a vivir a Sevilla?
Todavía no me ha dado tiempo. Se acaba de ir hace unas semanas y aún no sé cómo me afectará. Hace unos días estuvo en París y fuimos a un restaurante a cenar juntas. A mí me parece que ahora estamos más próximas que nunca. Durante la cena charlamos sobre nosotras y no paramos de contarnos cosas, mucho más que cuando venía a cenar a casa de mi padre. Ahora, cuando nos vemos, el tiempo que tenemos es para nosotras.

—¿Le haces confidencias?
He empezado a contarle lo que me pasa, y ella igual, me confiesa muchas cosas personales que antes no me contaba...

—¿Y por qué crees que lo hace?
En la adolescencia, las madres y las hijas entramos en conflicto. Ahora soy más mujer y tengo más facilidad para comunicarme. Ya no la veo como la madre que me va a regañar, sino como la madre que me va a ayudar, a dar consejos...

—¿Vas a viajar mucho a Sevilla?
Sí, iré a su apartamento y me quedaré allí con ella. Pero ya he estado antes. Concretamente, este verano me prestó el apartamento para ir con unos amigos (se ríe). Después de la boda de mi hermano voy a ir a verla.

—¿Te gusta?
Me encanta. Conozco mucho más Sevilla que Madrid.

—¿No ves mucho a la familia madrileña?
No los veo mucho, pero este verano coincidimos todos en la boda de mi primo y lo pasé fenomenal. Hubo mucha risa, y como casi todos tienen mi edad, nos hicimos amigos.

Más sobre: