Declaraciones de Rocío Jurado

Rocío continuó: "En ese momento me vi perdida, dije esto se ha acabado". Afortunadamente la operación salió satisfactoriamente aunque la cantante tiene que seguir un tratamiento: "Tengo que hacer unas curas de unas cinco o seis semanas, muy ligeras. Y las voy a hacer en la clínica Anderson de Houston. Me voy mañana, voy a hacer esa cura, voy con mucha esperanza, estoy contenta y quiero desde aquí dar un mensaje de esperanza para todo aquel que tiene esta enfermedad".

El apoyo de su familia
Junto a Rocío permanecía su marido, José Ortega Cano, que, junto a su hija mayor, Rocío Carrasco, se ha convertido en su mayor apoyo. "Para José -explicó Rocío- ha sido un golpe muy grande, no se lo podía creer. Él estaba en Hierbabuena y yo le dije: ‘Me van a operar mañana’. Ha estado todo el tiempo a mi vera y sigue estándolo. Lo mismo tengo que decir para mi hija Rocío, y mi hermano, mi hermana, mis sobrinos,... y para Fidel, porque Fidel ha estado. Todo el mundo ha estado, todos a una".

Sus dos hijos pequeños, José Fernando y Gloria Camila, no conocen, como es lógico, la gravedad de la enfermedad que padece su madre: "Mis hijos pequeños no lo saben, saben que estoy malita y que me duele la barriguita y cosas así". El niño está estudiando este curso en Miami por lo que Rocío y su marido, que la va a acompañar durante su estancia en Houston, lo verán, como ella ha afirmado, los fines de semana.

Por último, la artista quiso comentar: "Quiero dar un consejo. Es muy importante un chequeo, es muy importante coger estas cosas a tiempo, que tiene cura si se coge a tiempo"

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