La hija menor de Isabel Preysler, Ana Boyer, operada de urgencia durante sus vacaciones

Isabel Preysler y Miguel Boyer vivieron, hace unos días, durante sus vacaciones en la paradisíaca isla de Bora-Bora, momentos de verdadera preocupación… El motivo: la apendicitis aguda que le sobrevino a su hija Ana y de la que, tras diversas vicisitudes, dado que en la citada isla no existía un hospital para poder intervenirla, tuvo que ser operada de urgencia en Tahití. Sucedía el preocupante percance la víspera de que los Boyer, a quienes además de Ana acompañaba Tamara, dieran por finalizadas sus vacaciones en el archipiélago de las islas de Sociedad.

Tras sentir los primeros ,y agudos, síntomas, los padres de Ana acudieron al médico del hotel, quien informó de que en la isla no había hospital, por lo que era urgente trasladar a Ana en helicóptero a otra pequeña isla, donde quizá pudieran operarla. Este viaje se realizó por la noche. Fue Isabel quien acompañó a su hija, dado que el helicóptero, que después regresaría a Bora-Bora a recoger a Miguel Boyer, no tenía capacidad para más de dos pasajeros, además del médico y el piloto.

Trasladada en helicoptero a un hospital de Tahití
Pero no acabaron en esta nueva isla los problemas, dado que los médicos de ésta dijeron que era mejor trasladarla en un avión-ambulancia a Papeete, capital de Tahití, donde se llevaría a cabo la urgente intervención. Sin embargo, el avión citado estaba realizando otro servicio y tardó cinco horas en estar disponible, tiempo que Isabel y Tamara aprovecharon para, mientras Miguel Boyer se quedaba con la enferma, regresar a Bora-Bora y recoger el equipaje, puesto que, como hemos dicho, al día siguiente pensaban regresar ya a Madrid.

Por fin, y tras bastantes horas de espera, pudieron llegar a Papeete en el pequeño avión de alquiler que tenía tres plazas, además de un lugar para la camilla de la enferma. Finalmente, y después de las duras horas vividas durante toda la noche anterior, Ana Boyer pudo ser intervenida en un hospital público de la capital de Tahití. La operación fue llevada a cabo con éxito, y los médicos les informaron que, en tres o cuatro días, Ana sería dada de alta y que podrían regresar todos a España.

Puestos en comunicación con Isabel, nos ha dicho que, fuera de la complicaciones inevitables, fue extraordinariamente afectuoso y eficaz el comportamiento del personal del hotel de Bora-Bora, así como el de los médicos y cirujano, a los que la familia está muy agradecida. Ana se recuperó muy rápidamente, está muy bien y haciendo ya su vida normal.

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