La emotiva dedicatoria al cielo de Francisco Rivera

Fue una tarde llena de sentimiento, hacía solamente ocho días del fallecimiento de Carmen Ordóñez Dominguín, hija, sobrina, esposa y madre de toreros, cuando su hijo mayor, Francisco Rivera, se vestía un traje de luces en su vuelta a los ruedos después de la trágica noticia. Pocos días antes el diestro había acudido, junto a sus hermanos y los familiares y amigos más próximos, a cumplir uno de los últimos deseos de su madre: esparcir sus cenizas en la aldea de El Rocío.

La cita, en la plaza de toros de Aranjuez, comenzó con el sincero apoyo y las condolencias de los compañeros de la terna, Jesulín de Ubrique y David Fandila ‘El Fandi’, secundados por sus cuadrillas. La conmovedora lidia comenzó con un profundo y respetuoso minuto de silencio en el que enmudeció el coso taurino, en un sentido homenaje a Carmen Ordóñez.

Francisco Rivera lució un traje azul y oro, con un crespón negro en su brazo, en señal de duelo. El diestro protagonizó uno de los momentos más emotivos al dedicar su primer toro al cielo, gesto que fue recibido por el público que abarrotaba el recinto con una fuerte ovación. Al final los tres toreros salieron a hombros por la Puerta Grande.

No será la única fecha que Fran tendrá marcada en el calendario, sin duda la tradicional corrida goyesca de Ronda, embargará de nostálgicos recuerdos al matador. En ese ruedo, íntimamente ligado a los Ordóñez, -los restos del gran Antonio Ordóñez descansan bajo su arena- se podía ver a su familia apoyándole, su madre jaleándole desde la grada e incluso a su hija dando con él la vuelta al albero.

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