Bautizo del hijo de Mónica Pont y Javier Sagrera

Sobre una nueva maternidad, Mónica puntualizaba:
—De momento voy a ocuparme de criar a éste, de ver que sale adelante y da sus primeros pasitos. A partir de ahí ya veremos. También depende un poco del trabajo. Para mí, lo ideal es la parejita. Un niño debe tener un hermano para que le quite los juguetes y así aprendan a compartirlos. No quiero esperar más de dos años. A ver si hay suerte y el próximo es una niña. Ahora, Dios nos ha dado el primero. Habrá que esperar que nos dé el segundo.

Mónica se refería a su futuro profesional.
—Voy a trabajar para darle lo mejor a mi hijo. Si hasta ahora lo hacía, de forma un poco egoísta, para mi propia felicidad, a partir de este cambio intentaré trabajar en proyectos de los que mi hijo se sienta orgulloso el día de mañana. Mi marido dice: "Yo no te voy a dejar ir a trabajar, te voy a dejar ir a ganar dinero". Como él es empresario y yo artista, lo vemos de distinta forma: para él es un negocio y para mí un arte. Fuera de bromas, Javier me apoya en todo y respeta que si un trabajo me interesa lo lleve a cabo, aunque deban sacrificarse ellos y nos echemos de menos.

Mónica recordaba asímismo cuáles fueron sus sensaciones cuando se enteró de que estaba embarazada:

—Creo que cuando una pareja de recién casados dice estar esperando un hijo no es, en absoluto, una noticia inesperada, aunque qué duda cabe que es muy bonito tomarse unos días para estar juntos y disfrutar de esa situación durante algún tiempo, y luego que venga el niño.

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