Cari Lapique y Carlos Goyanes, en el día de su boda

Cari Lapique, tan emocionada que no apenas pudo contener las lágrimas durante la ceremonia, y Carlos Goyanes contraían matrimonio en octubre de 1975 en la parroquia de la Virgen Madre de Marbella. La novia vestida con un bonito vestido de organza blanca salpicado en la parte superior con pequeñas flores de raso del mismo color llegó al altar del brazo de su orgulloso padre, Manuel Lapique, vizconde de Villamiranda.

En el altar, le esperaba Carlos Goyanes y entre los cerca de 600 invitados que acudieron al enlace estaban Carmen Franco, marquesa de Villaverde, que fue testigo de la novia, Lola Flores, con su hija Lolita y Pitita Ridruejo.

El empresario Carlos Goyanes y Cari Lapique siguen formando hoy, veintinueve años después, una de las parejas más estables de la vida social española. El matrimonio, que siempre ha destacado por su discreción, tiene dos hijas: Cari y Carla, una reconocida modelo.

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