El torero Victor Puerto: 'Espero que mi boda sea mi mejor faena'

‘Es la persona con la que quiero compartir mi vida’. Con estas palabras definía Noelia Margotón a su ya marido el torero Víctor Puerto, a la salida de la Catedral de Ciudad Real donde acababan de contraer matrimonio. Tras siete años de relación, la pareja ha dado el paso definitivo, arropados por familiares y amigos.
Con varios minutos de retraso, como manda la tradición, la novia llegó radiante con un traje color marfil con cinco metros de cola, del brazo de su padre y padrino. El diestro Víctor Sánchez Cerdá, más conocido como Víctor Puerto, esperaba nervioso al pie del altar con su madre y madrina. ‘Cuando la he visto a ella hacer el paseillo hacia el altar ha sido maravilloso’, comentaba el torero tras la ceremonia.

Una ciudad llena de recuerdos
Ciudad Real tiene un significado doblemente especial para esta pareja porque, según comentan, ‘allí se conocieron’. En la plaza de toros de la localidad fue además donde el torero tomó la alternativa en 1995: ‘Aquí fue donde conocí a Noelia y donde me he criado taurinamente hablando, que mejor marco para dar el ‘sí quiero’ y hacer partícipe a toda la ciudad’, comentó el diestro. Los recién casados se mostraron en todo momento muy felices y enamorados, despreocupados en cuanto a la falta de tiempo para la luna de miel. ‘Va a ser un año de luna de miel continuo, porque yo sigo mi temporada, pero como es corta, nos va a dar tiempo a disfrutar más. Yo quiero seguir haciendo lo que me gusta, que es torear, pero ahora con algo importantísimo, que es tener a una mujer a tu lado, de sentirlo y de haber realizado mi sueño, que es haberme casado con la mujer que quiero’, afirmó Víctor Puerto. ‘Espero que mi boda sea mi mejor faena y que luego vengan niños’, añadió.

Compañeros y amigos
Por su parte, Noelia describió lo que espera de la vida en común con su marido: 'Apoyarnos el uno al otro, ser felices, y que en un futuro no muy lejano venga un Victito o una Noelia chiquitita’.

Otros toreros compartieron con la pareja este día tan especial, recordando en algunos momentos sus propios enlaces. Este fue el caso de Enrique Ponce y Paloma Cuevas que comentó que ‘esto les recordaba a su boda’, celebrada en octubre de 1996. La mujer del torero volvió a destacar una vez más por esa belleza y elegancia que la caracterizan. Rafa Camino y su esposa, Natalia Álvarez, y Miguel Abellán fueron otros de los invitados. A este último le falta tiempo para celebrar su propio matrimonio, como él mismo comentó: ‘Pensado está, pero lo que hace falta es tener el proyecto y todo lo demás’.

Más sobre: