Paloma Lago y Álvaro Bultó: 'Nos casamos el próximo octubre'

—¿Qué sucedió?¿Os empezasteis a echar de menos?
—Lo pasamos mal,muy mal cada uno sin el otro. Hay ocasiones en que,cuando una cosa se acaba,es cuando empiezas a valorarla,a echarla de menos. Empiezas a darte cuenta de lo que has perdido.Esas dos semanas de ruptura nos hicieron reflexionar mucho sobre lo que nos había ocurrido,sobre lo que habíamos vivido juntos y sobre lo que perdíamos al romper.En otras palabras:vimos que cada una era ya parte esencial en la vida y en la felicidad del otro y decidimos dar el paso definitivo.
—Volvéis y,sin solución de continuidad,decidís entonces dar el doble salto mortal:casaros.
—Así ha sido.Así es.En cierto modo,nuestra ruptura marca claramente un antes y un después. Los sentimientos son los mismos,pero el resto es totalmente nuevo:los preparativos y toda la ilusión de la boda parten de cero.Y los dos estamos ilusionados con todo,con ese afán de crear algo inolvidable para nosotros y para la gente que nos va a acompañar el día de nuestra boda.

Dos familias muy numerosas
—Una boda civil,¿no?
—Sí.En principio no puede ser de otra manera. Yo no tengo la nulidad eclesiástica,aunque eso es algo que está ahí y que se puede plantear contando —es obvio — con Javier,,mi ex marido.
—¿Hay fecha para la boda?
—Será en octubre,pero no tenemos fijado ni el día,ni la hora,ni el lugar.
—¿Algo íntimo o algo multitudinario?
—Nos gusta la intimidad y,en cierto modo,se puede conseguir,aunque vaya mucha gente.Me explico:el simple hecho de que hagamos una boda familiar ya va a implicar la multitud,porque Alvaro tiene nueve hermanos,todos casados,con hijos y algunos con nietos. Por mi parte somos cinco hermanos, tengo sobrinos...Creo que,sólo de familia,ya salen cien personas.Y no te puedes quedar tan sólo en los familiares.
—¿Pensáis tener hijos?
—Por supuesto.A Alvaro le encantan.Y tiene muy buena mano con ellos.Cuenta,por otra parte,con la experiencia de sus numerosos sobrinos. Por otra parte,es un maravilloso padrino con sus ahijados.

Álvaro visto por Paloma
—Hasta ahora,Paloma,cuando hablabas de Alvaro lo hacías como con cuentagotas.Pero ahora,con el anuncio de la boda,se habrá abierto la veda en ese sentido,¿no?Dínos cómo es Alvaro.
—Lo que más me cautivó desde el primer momento en Alvaro fue su vitalidad,su alegría.Me encanta,por ejemplo,su forma de ser cuando le presento a alguien,cuando conoce a algún familiar mío,cuando está con un grupo de amigos que no son los suyos,sino los míos.Me encanta que se integre,que todo le guste y todo le divierta (bueno,eso entre comillas, porque si le dices:«Siéntate ahí,con una mantita,a leer y deja que pasen las horas »,te dice que no).Me gusta, por otra parte,la capacidad que tiene para involucrarse en todo y con todos.Todo eso me parece muy importante, porque yo soy también una persona muy flexible,muy abierta, muy sociable...

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