Alejandra de Rojas: “Soy demasiado joven y no ha llegado el momento de pensar en boda”

Veinticuatro años de existencia prácticamente en el anonimato, licenciada en marketing y publicidad y escritora de cuentos a ratos... Alejandra de Rojas repite experiencia como imagen de la empresa española, El Caballo. La firma de moda que ahora nos la devuelve vestida con colores de verano en la finca que sus padres, los condes de Montarco poseen en los alrededores de Madrid.

-La última vez que nos vimos le preguntamos si el haber firmado como imagen con una empresa de moda, siendo usted una persona tan discreta, no era como lanzarse a una piscina vacía, pero ya se ve que nos equivocamos.
Dentro de lo que cabe he podido seguir haciendo una vida anónima, que es uno de los principales objetivos. La verdad es que mereció la pena correr el riesgo de apostar por algo distinto sin haber tenido que renunciar a una determinada manera de pensar. Por otra parte, decir que el hecho de seguir siendo la imagen de El caballo todo el año 2004 me hace sentirme muy bien conmigo misma. Señal de que se ha hecho bien el trabajo, de que los resultados han sido buenos.

-Y, ahora ya lanzada al estrellato, irá a por todas, ¿no?
Aunque he de reconocer que he tenido otras proposiciones, seguiré con mi vida tan tranquila como siempre Lo importante es estar a gusto con uno mismo y tener las cosas claras; saber de donde vienes y a donde vas. Y esto quiere decir que no voy a permitir que ninguna tontería se me suba a la cabeza.

-Vale, pero confiese, al menos, que esto de la moda "engancha".
Me siento cómoda. No me imponen las cámaras, ni la gente... Además, ¿a quién no le gusta verse favorecido en unas fotografías? No hay que olvidar, sin embargo, que lo que de verdad se es en la vida es muy difícil que pueda ser fotografiado. Esa imagen de superficialidad casi nunca se corresponde con lo que de verdad hay detrás.

-¿A qué se refiere?
A que nada es gratis, a que todo exige un esfuerzo y a que, aunque en este caso yo sea la protagonista, son muchas las personas que tienen que dar lo mejor de sí mismas para que el resultado final sea excelente.

-Ya, ya, pero por mucho que ayuden los demás, el "fachón" es el "fachón"...
Sí, bueno, pero yo prefiero pensar, y espero que esto no suene a tópico, que lo que se ve en el exterior es sólo un reflejo del interior. Y que eso significa que me gusta realmente lo que estoy "vendiendo": la imagen de El Caballo.

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