Don Jesús, el padre de la futura princesa de Asturias, ha contraído matrimonio civil con Ana Togores, en Madrid

Antepasados franceses y millonarios
Los Rocasolano provienen de Francia, de la antigua Auvernia ( todavía se puede encontrar su escudo de armas en un "petit-Chateau" próximo a Lyon) donde ejercían como señores de sus tierras hasta que una parte de la familia decidió instalarse en España a principios del XIX. Miguel Rocasolano dejó atrás siglos de historia, compró tierras y empezó a construir viviendas unifamiliares en la zona de Chamartín (al Norte de la capital). Una empresa que, a pesar de los prósperos comienzos, acabaría quebrando décadas después. Circunstancia que llevó tanto el abuelo de doña Letizia, don Francisco, como sus once hermanos (todos ellos ya fallecidos), que no habían estudiado ni se habían preparado para afrontar ninguna clase de penuria, a trabajar en lo primero que encontraron cimentando una vida (la que hoy todos conocemos), completamente diferente a la llevada por sus antepasados.

Poco importan, sin embargo, estos detalles a doña Letizia quien ha sido definida por aquellos que de verdad la conocen como un ser generoso, poco apegada a lo material y nada presumida. Una persona que ha renunciado, de verdad, a toda una vida sólo por amor al Príncipe, aún a sabiendas del enorme coste que traería consigo pertenecer a la Familia Real española. Especialmente, en el entorno familiar de los abuelos. El no poder evitar que éstos se conviertan en protagonistas de la noticia. El no poder "protegerles" de su elección. Tener que asumir de alguna forma que éstos, en Asturias, y entre mil ejemplos posibles, se hayan visto obligados a tomar la decisión de levantar un muro alrededor de su propiedad para garantizar un mínimo de seguridad e intimidad. De ese caserío rodeado de prados y con increíbles vistas a la costa de Ribadesella en el que, contrariamente a lo soñado, no se han podido retirar con la tranquilidad esperada.

"Una mocina asturiana"
Ni por lo más remoto hubieran imaginado doña Menchu y su esposo que algo tan desproporcionadamente importante iba a ocurrir en sus vidas; que en los últimos años de su existencias allí donde fueran se les conocería por ser los abuelos de doña Letizia; tampoco que se les pidiera constantemente que renunciaran a su retiro para representar a su nieta en todo tipo de actos. Acontecimientos como el que tuvo lugar el pasado domingo cuando doña Menchu asistió, en compañía de su esposo (56 años de matrimonio ya) a la presentación de una canción dedicada a la futura Princesa de Asturias durante las fiestas celebradas en honor a san José, en el concejo de Ribadesella. Una cita muy emotiva para ambos durante la cual el coro "Manín de Lastres" y la Coral Santa María de Lieres estrenaron la letra de "Una mocina asturiana", del compositor J. A. Balbona: "Suenan trompas y clarines, es como un cuento de hadas, llegan reyes y princesas en cien carrozas doradas. Fiesta de gran esplendor, quién será la elegida, es la hija de un trovador, llena de humildad y dicha... De Asturias tiene que ser, una princesa asturiana, donde sino iba a nacer, si en Asturias nació España... ¡Asturianina de Oviedo, doña Letizia eres tú, cuando nazca el heredero que en Asturias vea la Luz!".

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