Carmen Ordóñez: 'Lo más duro fue cuando me iban quitando las pastillas día a día'

Desde el pasado mes de febrero, Carmen Ordóñez permanece ingresada en una clínica de la Costa Brava luchando contra la enfermedad que padece. Su hijo menor, Julián Contreras Ordóñez, confirmaba hace unas semanas la dolencia que sufre Carmen: "Mi madre padece una adicción a la benzodiacepina que es una rama de los somníferos que crea una dependencia bastante grave y bastante costosa de quitar y solucionar".

El pasado sábado, Carmen hablaba por primera vez de la cura a la que se está sometiendo y lo hacía en el programa de televisión Salsa rosa emitido en la cadena de televisión Telecinco.

"Me encuentro -comentó Carmen- muy bien. Lo he pasado muy mal, ha sido muy duro pero gracias a Dios estoy en una desintoxicación. Todavía no tengo el alta médica total tengo el alta residencial. Lo único que he hecho es un mes de desintoxicación y luego tengo que seguir otro tanto de rehabilitación."

Después añadió: "Me levanté un día que no me sentía bien. Mi hijo Junior vio las pastillas que me había tomado, llamó a inmediatamente a mi representante y me llevaron a una clínica. No me hicieron lavado de estómago ni nada porque no hizo falta. Estuve en observación y lo más duro fue cuando me iban quitando las pastillas día a día. Cuando me las quitaron todas pasé una noche malísima, sin dormir nada. Ya empecé poco a poco a sentirme bien".

Carmen asegura que lo más duro ha sido estar separada de sus tres hijos, "no poder llamarles en ningún momento, no hablar con Cayetana, mi nieta, que me mandaba unos correos divinos". Por último se refirió a las otras veces que ha comenzado un tratamiento de este tipo: "Yo cada intento que he hecho para mí he pensado que era el definitivo. He tenido dos sustos que me ha pegado fuerte y yo si pienso y pido a Dios que sea el definitivo, por mi bien y el de mis hijos ".

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