Julián Contreras Jr. cuenta lo duro que fue ingresar a su madre en un centro de desintoxicación

- ¿Cómo fueron los días previos al ingreso en Barcelona?
- Muy difíciles porque ella es muy difícil de convencer, de entender y a mí me costó trabajo convencerla
- ¿Te pusiste serio al verla en tales circunstancias?
- Sí, estas cosas son muy serias. Le dije: ‘Vamos al hospital, que estás mal. Tienes un problema que no te has curado y puede tener un efecto mayor porque son cosas muy delicadas’.
- Pero tu madre estaba en tratamiento antes de ingresar esta última vez
- El tratamiento no era el que tenía que llevar. Ella llevaba un tratamiento y estas cosas son muy difíciles de quitar y no la llegó a curar en absoluto. Lo seguía pero no le hacía efecto.
- ¿Cómo te la encontraste tú?
- Ella se sintió mal, tenía nauseas, me dijo que se tomó más pastillas de lo normal y creí oportuno llevarla a un centro. Fue muy duro llevarla a un centro.
- ¿Y tus hermanos, Francisco y Cayetano?
- La decisión de cada uno no te la puedo contar, yo puedo contar mi decisión que es estar con mi madre hasta que me sea posible, mis hermanos, evidentemente son sus hijos, se preocupan, hablan con ella, pero a lo mejor no han visto oportuno pasar por este trámite.
- Tu madre ha hablado poco con Cayetano últimamente.
- Correcto.
- ¿Cómo te llevas con tus hermanos?
- Yo tengo una relación con mis hermanos. Hace un mes estuve con mi hermano Cayetano en Madrid, que vino y ese fue el contacto último que tuve con mi hermano. A mi me gusta muy poquito preguntar a la gente porque cuanto menos sepas mejor. Yo tengo trato con mis hermanos distante, ninguno vivimos en el mismo sitio, yo desde pequeñito no he vivido con mis hermanos. Nos vemos pero no es un contacto diario.
- ¿Por qué eres tan maduro?
- Vivir lo que he vivido me ha espabilado.
- ¿Qué palos te ha dado la vida?
- Me he preocupado por esquivar los palos. Hoy vengo acompañado de mi espejo, mi padre. Yo he intentado día a día salir a imagen y semejanza de mi madre.
- ¿Tu madre es un buen ejemplo?
- Mi madre no es que sea un ejemplo ni bueno ni malo. Mi madre es un ejemplo que quien lo quiera seguir es muy valiente. Yo con mi madre puedo y tengo diferencias, pero es mi madre. Mi madre es una persona muy confiada y sí que he sacado cosas también de mi madre.

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