Una dulce niña llamada Paris Hilton

Cuando Paris Hilton tenía doce años (a esa edad fueron tomadas sus fotografías de niña que ilustran este reportaje) soñaba con ser una gran actriz y, de hecho, ya tenía experiencia en la gran pantalla. A los diez años participó en el rodaje de la película Wishman, quizás influida por su madre, Kathy, quien trabajó como actriz antes de contraer matrimonio con Rick Hilton, bisnieto del fundador de la prestigiosa cadena hotelera Hilton.

Paris se crió en la mansión familiar de Beverly Hills y fue precisamente en esta casa donde se tomaron estas imágenes que retratan una reunión familiar de los Hilton. Con ella, aparece su hermana Nicky, tres años menor, e inseparables desde que eran niñas.

Hoy, diez años después, Paris ha participado en algunos filmes pero no ha conseguido, todavía, ser reconocida por sus dotes para la interpretación. Eso sí, su nombre se ha hecho mundialmente conocido y, a pesar de que la herencia familiar le permitiría no tener que trabajar, ella ha posado en incontables ocasiones como modelo, ha protagonizado un reality show que batió en audiencia a la entrevista exclusiva concedida por George Bush tras la captura de Sadam Hussein, tiene su propio perfume y su asistencia a cualquier fiesta asegura que será una gran celebración.

Su desparpajo ha revolucionado las formas de la alta sociedad neoyorquina, le gusta provocar, que la miren y su ropa destaca precisamente por su escasez. Pero de Paris dicen quienes la conocen que es única, que tiene ‘una luz’ que la hace destacar, y un carisma difícil de encontrar.

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